LONDRES (EFE).— El príncipe Enrique del Reino Unido realizó anteayer una visita no anunciada a Ucrania, donde recorrió una clínica en la ciudad de Lviv que atiende a civiles y militares heridos en el conflicto armado con Rusia, según informaron medios británicos.
El duque de Sussex, de 40 años, se presentó en el Centro Superhumans, ubicado en el oeste del país, donde conversó con personal médico y pacientes. La clínica brinda atención especializada a personas que han experimentado amputaciones o traumas físicos severos.
“Es inspirador ver cómo este lugar transforma vidas”, expresó Enrique durante el recorrido, según fuentes del centro.
Su fundación
La visita la realizó Enrique en compañía de otros integrantes de la Fundación Invictus, creada por el propio príncipe en 2014.
Dicha fundación promueve la recuperación física y emocional a través del deporte de exmilitares heridos. “Muchos de ellos encuentran aquí una nueva motivación para seguir adelante”, añadió el duque, quien sirvió durante diez años en el ejército británico.
Durante su permanencia en Lviv, el príncipe también se reunió con Natalia Kalmykova, ministra ucraniana para Asuntos de los Veteranos. El encuentro se llevó al cabo en las instalaciones del centro médico.
Por razones de seguridad, la presencia del hijo menor del rey Carlos III no fue divulgada hasta que dejó territorio ucraniano. Lviv ha sido objeto de varios ataques con misiles rusos en los últimos meses.
“Estamos agradecidos por la solidaridad y el interés en nuestro trabajo”, señaló Kalmykova al término de la visita. La funcionaria subrayó la importancia de la colaboración internacional en la atención a los veteranos.
La ministra indicó que la cooperación con organizaciones internacionales, como la Fundación Invictus, permite mejorar el acceso a tecnologías de rehabilitación y capacitación para quienes han experimentado heridas de guerra.
Medios británicos señalaron que Enrique regresará a Estados Unidos en los próximos días. Reside allí junto a su esposa Meghan Markle y sus hijos Archie y Lilibet, tras haber abandonado en 2020 sus funciones en la monarquía británica.
Antes de su paso por Ucrania, Enrique había estado en Londres para una audiencia judicial relacionada con su apelación a una decisión a favor del gobierno británico, que hizo cambios en su seguridad tras su retiro de la vida institucional.
