El otro día, en un taller al que asistí, dos hermanas —mujeres poderosas que se dedican a la asesoría financiera— comenzaron su plática con una pregunta que se me quedó grabada: ¿Estás viviendo como quieres o estás viviendo como puedes?

Esa frase me sacudió. Me hizo reflexionar primero, sobre la vida que estoy viviendo… y después, sobre cómo la estoy viviendo.

¿Qué decisiones estoy tomando?
¿Qué decisiones tendría que tomar?
¿Y desde dónde estoy tomando esas decisiones?

Recordé algo que viví en 2012, cuando el entonces Papa Benedicto XVI visitó México. En su mensaje repitió al menos cinco veces: “¡México tiene esperanza!”

Y todos lo escuchábamos con ilusión, con los ojos brillando. Yo esperaba que dijera algo más… algo como: “¡México, despierta!” o “¡Haz algo!”, pero no, lo dejó claro: tenemos esperanza. Lo demás —el cambio— depende de cada mexicano.

Hoy, más de una década después, me repito eso. Creo que estoy haciendo lo posible por vivir la vida que quiero, tengo esperanza, pero aún no estoy viviendo exactamente como quiero vivir.

Sigo persiguiendo un sueño, sigo en proceso y eso no significa que esté mal, significa que estoy avanzando. Después de juzgarme, analizarme y hasta sabotearme, entendí que eso es muy diferente a vivir como se puede.

Hoy ya estoy soltando el control, estoy caminando con un plan de vida más claro, tomando decisiones desde un lugar más consciente al tiempo que entendí que esto es un camino, no una meta inmediata, porque si me descuido, si dejo de trabajarme, si me suelto;
la vida, el entorno, la rutina, el miedo me arrastrarían otra vez a vivir como puedo.

Y como en las matemáticas: una línea con solo tres centímetros de inclinación puede desviarte varios metros en el destino. No hay vuelta atrás si queremos llegar verdaderamente a donde soñamos.

Así que, citando a mis amigas Lulú y Margarita —te dejo sus redes para que las sigas en instagram —:@lourdesymargarita, si estás viviendo la vida que quieres, te felicito, pero si estás viviendo como puedes, te invito a reflexionar en dónde estás invirtiendo tu tiempo, tu dinero, tu vida…

Mi nombre es Alejandro Granja, mi intención es compartirte mi proceso. No me siento más que nadie, tampoco menos, solo me trabajo para encontrar equilibrio en este camino y poder vivir como quiero.

Coméntame en mis redes, seguimos platicando.

¡Nos vemos el próximo lunes!