Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli

MIAMI (EFE).— Las astronautas Anne McClain y Nichole Ayers concluyeron con éxito una caminata espacial de casi seis horas, durante la cual realizaron labores de mejora en las áreas de comunicaciones y energía de la Estación Espacial Internacional (EEI), informó ayer la NASA. La actividad extravehicular comenzó a las 9:00 de la mañana, hora local, y concluyó alrededor de las 15:00, sin incidentes, aunque con tareas menores pendientes. Fue la quinta caminata completamente femenina realizada hasta la fecha. “McClain usó un traje con rayas rojas, mientras que Ayers no tuvo distintivos”, indicó la agencia espacial.

Entre los objetivos principales estuvo la reubicación de una antena de comunicaciones y la instalación de una base de soporte para los nuevos paneles solares IROSA (International Space Station Rollout Solar Arrays). “Estos paneles permitirán aumentar la capacidad energética hasta en un 30%”, detalló la NASA.

Los paneles IROSA, que llegarán en una próxima misión de reabastecimiento de SpaceX, se distinguen por ser enrollables, lo que facilita su transporte y despliegue. “Son instalados sobre las estructuras existentes para reforzar los paneles originales”, explicó la agencia.

Gracias a su diseño compacto y ligero, IROSA permite ampliar la capacidad energética sin reemplazar toda la infraestructura previa. “Muchos de los paneles solares actuales han perdido eficiencia con el tiempo”, señaló la NASA.

Esta fue la caminata espacial número 93 realizada por Estados Unidos y la 275 dedicada al mantenimiento, ensamblaje y mejora del laboratorio orbital, operativo desde 1998.

“La EEI ha sido una plataforma para la investigación científica y la cooperación internacional”, destacó la agencia.

En 2024, la NASA encomendó a SpaceX desarrollar un Vehículo de Desorbitación Estadounidense (USDV) para garantizar una reentrada controlada de la estación en la atmósfera al final de su vida útil en 2030. “Este encargo busca minimizar riesgos para áreas habitadas”, afirmó la agencia espacial.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán