La mala salud de la gente puede ser causada por factores externos, entre ellos la falta de acceso a buenas oportunidades laborales
La mala salud de la gente puede ser causada por factores externos, entre ellos la falta de acceso a buenas oportunidades laborales

GINEBRA (EFE).— Condicionantes sociales como la falta de vivienda, de educación o de buenas oportunidades laborales a menudo son causas más determinantes de una mala salud que los factores genéticos o sanitarios, advierte un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esos factores sociales pueden tener como consecuencia una menor esperanza de vida, incluso dentro de un mismo país, subraya el estudio.

La diferencia entre los países con mayor esperanza de vida —naciones de altos ingresos como Japón y Suiza— y los que están en lo más bajo del indicador —poblaciones de bajas rentas como las de Chad y República Centroafricana— es todavía de 33 años, recuerda la OMS.

Incluso dentro de un mismo país pueden advertirse estas diferencias, señala el estudio, que recuerda que, por ejemplo, en Japón los hombres de las regiones menos desarrolladas tienen una esperanza de vida dos años y medio menor que en las zonas más ricas.

“Miles de millones de personas sufren un mayor riesgo de enfermedad y muerte por las condiciones en las que han nacido o el grupo social al que pertenecen”, lamentó al presentar el estudio el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien aseguró que esta situación puede y debe atenderse. “La desigualdad sanitaria no es un accidente, es consecuencia de la forma en que la sociedad distribuye recursos y oportunidades”, añadió.

Otros ejemplos mostrados por el estudio señalan que en naciones europeas como Hungría, Eslovaquia y Polonia hay brechas en la esperanza de vida de hasta 10 años entre las personas con los mayores y menores niveles de educación.

Grupos étnicos

El estudio también subraya la desigualdad sanitaria de comunidades discriminadas como los pueblos indígenas, cuya esperanza de vida es menor tanto en países desarrollados como en desarrollo: la brecha es de 12.5 años entre los inuit y el resto de población en Canadá, y de 10 años entre aborígenes y el promedio australiano.

Otra minoría étnica, los romaníes, tienen una esperanza de vida entre cinco y 20 años menor que la de la población general en Europa, según cifras de la Comisión Europea citadas en el estudio de la OMS.

Éste también subraya que los niños nacidos en países de bajos ingresos tienen hasta 13 veces más probabilidades de fallecer antes de cumplir los cinco años que en naciones más desarrolladas.

El informe hace un llamado a reducir estas brechas sociales, lo que podría salvar la vida de 1.8 millones de niños anualmente con medidas como la inversión en infraestructuras y servicios públicos, y programas para eliminar la discriminación estructural.

“La inversión gubernamental en servicios públicos universales como la educación, la seguridad social y la sanidad puede reducir la desigualdad y con ello mejorar la salud”, concluye la OMS, que advierte que 3,800 millones de personas siguen privadas de servicios de protección social adecuados.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán