Una niña coloca las flores en la estructura colocada a los pies de la imagen mariana en María Inmaculada
Una niña coloca las flores en la estructura colocada a los pies de la imagen mariana en María Inmaculada

Mayo, mes de la Virgen María, es una época especial para los católicos, quienes conmemoran a la Madre de Dios a través de diversas actividades litúrgicas. Una de las más arraigadas es la presentación de flores en los templos, tradición que se mantiene vigente en numerosas comunidades.

El papa Pío XII declaró oficialmente mayo como el mes de María y desde entonces los fieles dedican estos 31 días a ofrecer flores a la Virgen, acompañadas del rezo del rosario o de alguna otra actividad litúrgica.

Esta ofrenda floral simboliza la devoción a la Madre de Dios y se realiza colocando las flores en una estructura con forma de la letra “M”, que se instala en los altares o cerca de ellos.

Devoción tangible

El padre Gilberto Pérez Ceh, quien es párroco del Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, destacó que la presentación de flores es una tradición antigua que refleja la fe de los católicos. “El rosario es una corona o ramillete de flores espirituales. Esta tradición es una manera visible de concretar esa devoción”, explicó el sacerdote.

Según recordó el párroco, fue después de la Segunda Guerra Mundial que el papa Pío XII declaró mayo como el mes de María, lo que impulsó la práctica del rosario y las ofrendas florales. En muchos templos, las niñas son las encargadas de presentar las flores, especialmente aquellas conocidas como “flores de mayo”, aunque pueden utilizarse otras especies.

En Yucatán, la devoción a la Virgen María tiene raíces profundas, influenciadas por la evangelización franciscana, que promovió el culto a la Inmaculada Concepción. “La fe mariana se fusionó con la espiritualidad de los pueblos mayas, creando una devoción muy fuerte”, señaló el padre Pérez Ceh.

El sacerdote agregó que esta es una tradición muy antigua en la localidad.

Aseguró que la Arquidiócesis de Yucatán, y en general la entidad, es muy mariana y hay muchas devociones a María, comenzando con la patrona de Yucatán, la Virgen de Izamal.

El sacerdote explicó que esta práctica se realiza incluso en templos que no están dedicados a la Virgen. En algunos lugares, las presentaciones de flores se acompañan de lecturas bíblicas u otros signos para fortalecer la experiencia espiritual.

Sin embargo, reconoció que en la parroquia de San Cristóbal y en otros templos del centro histórico de Mérida la participación de niños ha disminuido debido a que las familias ya no residen en esas zonas. “La mayoría de los asistentes son personas mayores. Pero en capillas como San Martín de Porres, donde aún hay muchas familias jóvenes, la tradición se mantiene viva”, añadió.

El sacerdote hizo un llamado a las familias para que mantengan esta costumbre y lleven a sus hijos a conocer y participar en la presentación de flores a la Virgen María, una tradición que refleja la fe y devoción mariana de los yucatecos.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

Fe Virgen María

Niñas ofrecen flores a la Virgen como símbolo de devoción, especialmente en mayo.

Tradición que perdura

Desde hace décadas, las presentaciones de flores a la Virgen María son una muestra de fe y devoción que persiste en Yucatán.

Flores para la Virgen

Las ofrendas florales representan una forma visible de la devoción mariana que se vive intensamente en mayo en los templos.

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