¿Qué es la vida? ¿Hasta dónde puede llegar un cuerpo que ha hecho del movimiento su forma de existencia? Éstas son algunas preguntas que guían la Temporada de Estrenos 2025 de Créssida Danza Contemporánea.
El Teatro Armando Manzanero será el escenario en que la compañía ofrecerá dos funciones abiertas al público, el viernes 30 y sábado 31 próximos, ambas a las 20 horas, con entrada libre.
De acuerdo con información proporcionada por Créssida, cada noche se presentará una obra inédita: “Sinónimos de percepción”, dirigida por Alan Fuentes y Marion Sparber, y “¡Baila! A la orilla de un río sordo”, bajo la dirección de Lourdes Luna, fundadora y directora de la compañía de danza.
La temporada se iniciará el viernes con el estreno de “Sinónimos de percepción”, creación de danza contemporánea que cruza el pensamiento filosófico con la energía escénica.
La obra nació durante una residencia artística realizada por los coreógrafos Marion Sparber (Italia/Alemania) y Alan Fuentes (México) en febrero pasado, cuando trabajaron con Créssida durante tres semanas.
Esta obra toma como punto de partida las diferentes formas en que filósofos de todos los tiempos han entendido la vida, explicó Marion. Desde Gandhi hasta Nietzsche, recopilaron textos, citas, ideas para que cada bailarín pudiera apropiarse y transformar en movimiento.
A través de la técnica de movimiento en dúo que exige confianza, contrapesos y riesgo físico, la pieza teje una narrativa corporal en la que los cuerpos interactúan como ideas, se sostienen, se contradicen y se elevan.
El público es invitado a sentir el movimiento.
“¡Baila!”
El sábado 31 se llevará a escena “¡Baila! A la orilla de un río sordo”, obra de Lourdes Luna que surge de una pulsión íntima y colectiva: la urgencia de hablar del desgaste, la resistencia y la entrega de quienes han hecho de su cuerpo una profesión y una forma de vida.
“La obra nace de muchas conversaciones con colegas, pero también de mi experiencia personal como bailarina durante muchos años. Tiene que ver con este sentido de precariedad física y emocional en la cual los bailarines nos encontramos durante muchas etapas de nuestra vida”, contó Luna.
Combinando danza, actuación, canto e interacción con el público, la obra rompe con la estructura convencional de la coreografía para abrir una montaña rusa de emociones.
“Trabajar con el cuerpo no es solo entrenar músculos. Es sostenerse en el escenario con dolor, con dudas, con presión, y aún así seguir bailando. De eso trata esta pieza, de esa fragilidad convertida en fuerza”, expresó la coreógrafa.
Durante la función, detalló, los intérpretes se enfrentarán a sus propios límites. El cuerpo en escena se volverá metáfora de una sociedad que exige rendimiento constante, en que la belleza del movimiento muchas veces oculta el agotamiento que hay detrás.
La Temporada de Estrenos 2025 de Créssida se realiza gracias al Estímulo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales y con el apoyo de la Secretaría de la Cultura y las Artes.
