Aspecto de la exposición “Kili’ich chuuyo’ob” de bordado artesanal yucateco, que se presenta en el Gran Museo del Mundo Maya
Aspecto de la exposición “Kili’ich chuuyo’ob” de bordado artesanal yucateco, que se presenta en el Gran Museo del Mundo Maya

En el marco de las actividades del Día Internacional de los Museos, ayer por la mañana el Gran Museo del Mundo Maya proyectó el cortometraje “Kili’ich chuuyo’ob”, seguido de un conversatorio sobre la exposición del mismo nombre que tiene lugar en el recinto.

Participaron las maestras bordadoras de Maní Leydi y Cándida Jiménez Bojórquez, Lorena Zapata Gómez y Andy Interián Chan, promotor de la Tienda Museo del Bordado de ese municipio.

Antes de dar inicio al conversatorio se proyectó un cortometraje de 11 minutos que documenta el proceso de elaboración de las piezas que forman parte de la exposición, así como historias, técnicas, métodos de aprendizaje e importancia de la herencia cultural.

Al concluir la proyección dio inicio el conversatorio.

Las participantes consideraron que el bordado, un oficio artesanal, es un arte que permite expresar ideas y sentimientos a través de los colores y diseños inspirados en la naturaleza.

El significado de las creaciones varía según el contexto, como ceremonias del Día de Muertos y las festividades tradicionales.

Reflejo de la fe

En el caso de los diseños religiosos, se indicó que hay una responsabilidad en bordar manteles y estandartes destinados a las actividades propias de la Iglesia: el significado debe reflejar la fe de las bordadoras.

Las artesanas también compartieron la manera en que el bordado ha sido un factor crucial en su desarrollo personal y económico. Señalaron con orgullo que se trata de una herencia familiar que desean transmitir a futuras generaciones, aunque esto también ha representado un reto para estas mujeres, pues en el caso de las niñas ya no usan el hipil de la manera tradicional.

Por esta razón, las personas dedicadas al bordado han tenido que adaptarse a los gustos de las nuevas generaciones y crear diseños acordes con las tendencias.

También se explicó que los procesos de la actividad artesanal, desde la elección de colores hasta la finalización de la prenda, llevan mucho tiempo y esfuerzo de quienes hacen este trabajo.

Otro de los desafíos a los que se enfrentan quienes se dedican a bordar es la competencia de productos industrializados y de baja calidad, que amenazan el sustento de las artesanas.

Asimismo, les afecta el plagio, otra amenaza para la continuidad de la tradición. “El trabajo que hace un artesano sí tiene sentimientos”, subrayó Cándida Jiménez Bojórquez.

Se resaltó también que el bordado ha sido un medio decisivo para apoyar la economía de las mujeres y sus familias. Se contaron historias sobre el esfuerzo por adquirir máquinas de bordar y establecer talleres propios.— Karla Acosta Castillo

Conversatorio Más detalles

Bordadoras de Maní hablaron de su oficio y los retos que tienen para preservarlo.

Futuro

Para concluir el conversatorio, se abordó el futuro del bordado en Yucatán. En esta parte, las artesanas aseguraron que esperan que más personas muestren interés en aprender y preservar el arte que representan.

Interés

Se espera que la comunidad continúe apoyando y comprando los trabajos de las artesanas, con el propósito de garantizar la continuidad de la tradición.

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