Ambiente de público en la Feria del Libro de Madrid, el domingo pasado. Nueva York es la ciudad invitada
Ambiente de público en la Feria del Libro de Madrid, el domingo pasado. Nueva York es la ciudad invitada

MADRID (EFE).—“Nueva York habla español”, no en vano un 30% de su población lo tiene como legua materna, y a ese grupo de ciudadanos, a sus descendientes y a los propios estadounidenses quiere llegar la Feria Internacional del Libro (FIL) que se celebra cada año allí, potenciando acuerdos con instituciones, centros culturales, universidades y ferias.

La ciudad estadounidense, históricamente vinculada al mundo de las letras en español, centra esta edición de la Feria del Libro de Madrid, que además estrena por primera vez un pabellón destinado al ámbito literario iberoamericano.

En ese pabellón ayer se dio respuestas a los desafíos que desde el espacio editorial, académico e institucional se presentan para lograr que los libros en español sean bien recibidos en un territorio aparentemente hostil y que tiene un mayor reto en el ámbito universitario.

Es esa, por ejemplo, la labor que lleva al cabo Socorro Venegas, directora general de Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución académica que cuenta con varios centros culturales en Estados Unidos.

Con la FIL Ciudad de Nueva York, colaboran otras dos instituciones, la NYU in Madrid o el centro cultural de la Casa Hispánica de la Universidad de Columbia, cuyas representantes, Laura Turégano y Eunice Ferguson, respectivamente, participaron también en la mesa redonda organizada en el parque del Retiro de Madrid.

Distribución

Los vínculos generados con ellas ha permitido que la feria siga creciendo y consolidándose, según comentó Dejanira Álvarez, directora de la FIL. “La distribución del libro en español en Estados Unidos enfrenta un reto importante por la disminución de los catálogos de literatura contemporánea. Además, aunque en Nueva York la cantidad de personas de origen hispano es mayor (que en otras ciudades del país), no hay muchos datos sobre cuál es la tendencia de lectura en español”, señaló Álvarez.

La FIL, dijo, es “un punto importante para la distribución y venta de libros en español, por lo que es fundamental para nosotros tener una oferta lo más diversa posible; quizá los estudiantes solo tienen al año la oportunidad de ver, comprar y dialogar con los editores”.

Otra estrategia para abrirse camino es el Premio de Narrativa Hispanoamericana, que este año abrirá su segunda convocatoria y cuya obra ganadora se publicará a la vez en 10 países y se traducirá a otros idiomas.

Libros Español

La Feria del Libro de Nueva York quiere llegar a los inmigrantes hispanos.

Interés académico

Sayri Mitastein, directora de la Editorial de la Universidad de Guadalajara (México), destacó la apuesta de los bibliotecarios estadounidenses por visitar la Feria del estado mexicano para comprar y llevar a sus centros de libros en español. También el Proyect News, un proyecto de la editorial Johns Hopkins, que se ha convertido en un distribuidor de libros académicos en español y portugués especializados en ciencias sociales”. “Pensábamos que no había interés y existe”.

Revalorización

A toda esta evolución, destacaron Turégano y Ferguson, han contribuido también la llegada de hispanos a puestos de poder en Estados Unidos, que quieren generar proyectos ligados al español. “Ahora hay gente sumamente preparada que desciende de la inmigración, una revalorización de lo multicultural y una apertura por parte de los estadounidenses que ya ven las cosas de manera distinta“, concluyó Mitastein.

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