Elsa y Elmar volvió a Mérida anteanoche para ofrecer un concierto inolvidable en la Sala de Conciertos del Palacio de la Música, como parte de los festejos por el séptimo aniversario de este emblemático recinto cultural, que lució repleto.
Elsa Carvajal, nombre real de la artista colombiana radicada en México, conquistó desde el primer instante con su honestidad, calidez y ese estilo inconfundible que mezcla pop alternativo, electrónica suave y una lírica íntima.
“Drogada de emociones” fue el tema de arranque de la velada, en la que el público gritó, rió, lloró, cantó y se dejó llevar por una montaña rusa de sentimientos.
Durante poco más de dos horas, Elsa y su banda hicieron vibrar el recinto con temas que ya son himnos para sus seguidores: “Sé xq sé”, “Policarpa”, “Amantes y amigos”, “Vuelve”, “Corazones negros”, “Planeando el tiempo”, “Palabras y miradas” y “Grecia” fueron algunos temas.
Al concluir la primera parte del concierto, el público no pudo contener su entusiasmo: de pie, entre gritos, aplausos y chiflidos coreaban “¡Elsa, Elsa!”. La energía era eufórica y el ambiente cálido. En respuesta, la cantante y compositora bebió agua y se limpió el sudor para dar inicio a la segunda parte del concierto, igualmente poderosa, interpretando “Palacio”, “Ke mal (pelo negro)”, “Oprimir” y “Entre las piernas”, esta última precedida por un emotivo mensaje sobre sororidad y feminismo.
“Ojos Noche”
Pero el clímax llegó cuando se escucharon los primeros acordes de “Ojos Noche”. La sala entera enmudeció por un segundo, antes de estallar en una marea de emoción.
Elsa se despidió, pero el público no estaba listo para decir adiós. Ante el insistente “¡otra, otra!”, regresó para cerrar con un acústico íntimo de “Niña mía” y el entrañable “A tu ladito”, donde las voces del público se fundieron con la suya, como si todos compartieran un mismo corazón.
Al finalizar la artista prometió volver pronto. Agradeció profundamente a sus músicos, a su equipo y a todos los presentes por hacer posible una noche tan especial.
“Yucatán siempre ha tenido un lugar en mi alma”, dijo con una sonrisa, antes de abandonar el escenario. Y así, entre luces tenues y aplausos que parecían no tener fin, Elsa y Elmar dejó su huella en el corazón de Mérida, una vez más.— Darinka Ruiz Morimoto
Concierto Más
Elsa y Elmar se presentaron en el séptimo aniversario del Palacio de la Música.
Algunos temas
“Pelo suelto”, “Hasta dónde se enamora”, “Atravesado”, “Cómo acaba” y el conmovedor “Gracias”, que arrancó una de las ovaciones más largas de la noche, formaron el primer bloque del concierto, una velada en la que el público gritó, rió, lloró, cantó y se dejó llevar por una montaña rusa de sentimientos.
