El libro “Dulce tajonal” forma parte de una serie narrativa que explora maneras no tradicionales de contar historias. La obra busca rescatar la tradición oral, especialmente desde la lengua maya, abordando la conexión entre las comunidades y la naturaleza, simbolizada por el tajonal y su miel.
El libro, de la doctora Gabriela Guerrero Cervera, lo presentó anteayer su autora en el Gran Museo del Mundo Maya, donde estuvo acompañada de Fidencio Briceño Chel y Eduardo Serna.
“Dulce tajonal” recoge historias de mujeres sabias y abuelas, y documenta los saberes ancestrales.
Al dar inicio la actividad se leyó un fragmento de la obra en maya y español: “Mariposa, no pares de volar. Mariposa, nunca pares de soñar. Así me decía mi abuelo cuando una mirada nostálgica aparecía en mi andar”.
“Para nosotros, los elementos de la naturaleza nos ayudan a orientarnos”, declaró Briceño Chel.
El título del libro hace referencia a la flor representativa de los paisajes mayas, de color amarillo, que alimenta a las abejas y produce una miel sagrada. La especie tiene no solo un valor ecológico, sino también poético, simbólico y territorial para las comunidades.
El trabajo de creación del libro dio inicio en 2015 como un esfuerzo colaborativo que involucró a muchas comunidades y personas, especialmente mujeres.
Uno de los principales retos de la autora fue cambiar el “tono” de su escritura, ya que ella se enfoca en la literatura infantil y “Dulce tajonal” está dirigido a estudiantes de secundaria y preparatoria. Los personajes y lugares de la historia tienen relación con una hacienda en la que vivió tres meses y donde, a partir de la convivencia con el ganado, los apiarios, la tierra y los saberes tradicionales, fue desarrollando el contenido.
El libro incluye la contribución de cuatro autores en formato de audio, accesible mediante códigos QR. Ellos son: Ramón Iván Suárez Caamal, Fer de la Cruz, Emiliano Aristegui Manzano y Enrique Blanco.
En lugar de puntos cardinales, la orientación está representada por colores: rojo en el Oriente, negro en el Poniente, amarillo en el Sur, blanco en el Norte y verde en el Centro. Esto se ve reflejado en los nombres de los capítulos “Tierra blanca”, “Tierra negra”, “Tierra amarilla”, “Tierra roja” y “Tierra verde”.
Cada una de estas secciones se inicia con un poema en maya e incluye cinco historias interconectadas.
Fidencio Briceño explicó que su contribución fue un compromiso personal con la autora para escribir en maya como parte de la cotidianidad y resistencia cultural.
El texto se alinea a una serie de trabajos en que Guerrero Cervera promueve la medicina tradicional, la oralidad y el papel de las mujeres desde una narrativa poética y femenina.
Por su parte, el escritor Eduardo Serna, quien también es apicultor, expuso que en estas páginas se denuncia la negligencia de agroindustriales y gobiernos que no protegen a la naturaleza ni a las abejas, y que favorecen la marginalización de campesinos y apicultores.
“Es más que una novela, es un catálogo de bordados, una colección de postales de las tradiciones de la Península, una cátedra de historia y geografía”. De igual forma, dijo que reivindica la feminidad y rescata formas antiguas de relacionarse con la naturaleza, tratándola como un entorno sagrado.
Los capítulos pueden ser escuchados en la liga: youtube.com/@Culturayarteenplayadelcarmen.
Quienes deseen información sobre la venta de los libros deben escribir a redmuseosdeyucatan@gmail. com.— Karla Acosta Castillo



