“En busca de la excelencia” es el lema que ha acompañado durante 30 años al Grupo 37 “Kukulcán”, que pertenece a la Provincia Yucatán de la Asociación de Scouts de México, A.C. (Asmac). Este lema define no solo la trascendencia del grupo, sino también el escultismo como una disciplina basada en valores y formación integral.
Fundado el 10 de junio de 1995, la agrupación inició sus actividades en la Unidad Deportiva Kukulcán. Con el tiempo, y debido a obras de remozamiento, la declaración de la pandemia de Covid-19 y cambios administrativos, se vio en la necesidad de buscar otra sede.
Actualmente, las reuniones se realizan en el parque arqueológico Dzoyilá, ubicado en el fraccionamiento Granjas, muy cerca de su antigua sede. Este espacio es reconocido por conservar vestigios de antigua urbe prehispánica y ser el primer parque arqueológico dentro del municipio de Mérida.
Aunque el nombre del grupo está ligado a su sede original, también se asocia con su ubicación actual. Según libros consultados por sus integrantes, los Itzaes —pueblo vinculado con Chichén Itzá— habrían pasado por esa zona.
El Grupo 37 ha mantenido la participación activa de sus integrantes incluso durante el confinamiento por la pandemia, cuando las reuniones presenciales se suspendieron y las actividades se adaptaron al formato en línea.
Actualmente lo conforman 77 niños, jóvenes y adultos, organizados en las cuatro secciones del escultismo: manada, tropa, comunidad y clan. Es un grupo coeducativo, donde niñas y niños participan en las tareas en igualdad de condiciones.
Uno de sus logros más destacados es la participación continua en la Semana Scout, evento anual que incluye concursos para ocupar cargos públicos por un día y en los que algunos de sus integrantes han sido elegidos como gobernadores, alcaldes, titulares de la Codhey, bomberos y directores del Parque del Centenario.
Persistencia
Para sus dirigentes, mantenerse vigentes en un contexto con múltiples opciones para los jóvenes no es sencillo. El jefe del grupo, Efrén Alexander Dorantes Castillo, señala que el escultismo continúa aportando habilidades útiles y formando ciudadanos comprometidos.
“Es un reto para los dirigentes continuar con esto”, admite Dorantes, quien reconoce que es más difícil retener a los jóvenes cuando tienen entre 15 y 18 años.
Sin embargo, la constancia ha sido clave para que el grupo siga activo en la zona sur-oriente de la ciudad.
“No solo buscamos que aprendan sobre campismo o naturaleza, sino que también desarrollen habilidades para la vida diaria. El objetivo es formar ciudadanos que dejen el mundo en mejores condiciones”, apunta.
Como parte de los festejos por su 30o. aniversario, el grupo realizó una excursión a Valladolid, en la que participaron sus integrantes, dirigentes y padres de familia. Allí llevaron al cabo actividades recreativas y recorrieron sitios históricos.
El domingo se trasladaron a Chichén Itzá, donde se tomaron una fotografía frente a El Castillo, un gesto simbólico relacionado con su nombre y raíces mayas.
“Fue una actividad muy enriquecedora, que los muchachos disfrutaron. Se fomentó la integración entre edades y familias”, compartió el dirigente.
Las reuniones sabatinas continúan de 4 a 7 p.m. en Dzoyilá, aunque se contempla una pausa durante las vacaciones escolares.
Además, se prevé una cena-baile entre septiembre y octubre, a la que invitarán a exmiembros para compartir recuerdos y reforzar vínculos intergeneracionales.
Quienes deseen unirse pueden acudir al parque o contactarlos en redes sociales. En Facebook están como Scouts Grupo 37 o a través de Provincia Yucatán Asmac.
Como mensaje final, Efrén Dorantes invita a acercarse al escultismo sin prejuicios.
“Que se den la oportunidad de conocerlo. Tal vez sus padres o abuelos fueron scouts; los principios siguen siendo los mismos, pero la experiencia cambia. Aquí se crean lazos únicos y se viven experiencias irrepetibles”, concluyó.— KARLA ACOSTA CASTILLO
