Mañana en el Centro Estatal de Bellas Artes (CEBA), a la 6 p.m.; el lunes 30 en el Cecuny (antiguo Cuartel de Dragones) y el 2 de julio en La Ibérica se presentará “Cuando el viento aúlla”, el nuevo montaje coreográfico de la creadora escénica Érika Torres, como parte del trabajo de la beca del Sistema Nacional de Creadores.
Más que una simple coreografía, se trata de un ritual contemporáneo que busca resignificar los procesos de tránsito entre la infancia y la adolescencia.
El maestro Luis Martín Solís, quien habló en representación de la artista, explicó que la obra reflexiona sobre la ausencia de rituales de paso en las sociedades modernas y cómo la danza puede recuperar ese valor simbólico y transformador.
“No se trata solo de ejecutar movimientos, sino de que las niñas comprendan profundamente lo que están creando. Están trabajando con conceptos literarios, coreográficos y simbólicos complejos, y lo hacen con una madurez sorprendente”.
El proceso de creación ha sido tan relevante como el resultado final. Las niñas han desarrollado libretas personales donde han plasmado ideas, dibujos, textos y reflexiones, construyendo un imaginario colectivo poderoso. Este trabajo ha sido guiado por Érika Torres, quien apuesta por un enfoque artístico exigente e intelectual, desafiando la tendencia a simplificar el arte para infancias. La obra incluye música en vivo compuesta por Pedro Carlos Herrera y se presentará de forma itinerante, interviniendo espacios arquitectónicos emblemáticos de la capital yucateca, como el CEBA, el Cecuny y La Ibérica.
Entre los elementos compositivos, se integran referencias a las secuencias de Fibonacci, el espacio áureo, danzas sagradas y estructuras inspiradas en rituales antiguos. Estos conceptos, usualmente reservados para niveles académicos avanzados, son abordados con seriedad y profundidad por las jóvenes intérpretes.
Luis Martín destacó que el enfoque de Torres se aleja de las imitaciones comerciales que predominan en muchas academias y propone una vía donde las niñas y adolescentes pueden expresar su identidad con autenticidad y pensamiento crítico.
“Estas once niñas están completamente conscientes de lo que están haciendo. Están pensando, creando y enfrentando retos de alto nivel. Eso hace poderosa esta coreografía”, aseguró Luis Martín. El montaje “Cuando el viento aúlla” invita al público a presenciar no solo una obra de danza contemporánea, sino un proceso colectivo de transformación simbólica, artística y emocional. — Patricia Garma Montes de Oca
Montaje Más detalles
“Cuando el viento aúlla” reflexiona sobre la ausencia de los rituales de paso.
Danzas para la vida
Este proyecto forma parte del programa “Danzas para la vida”, que en su primera etapa trabajó con niños pequeños, y en esta segunda se enfoca en adolescentes, particularmente niñas de 10 a 12 años del CEBA.
