El fenómeno del Sol en el cenit, el afelio del Sol, una lluvia de estrellas de mediana intensidad, la elongación del Mercurio y el apogeo y perigeo de la Luna son algunos de los eventos astronómicos más destacados que se registrarán este mes.
Para Eddie Salazar Gamboa, investigador y astrónomo, el Sol en el cenit, que ocurrirá el viernes 18 y sábado 19, es el fenómeno más relevante, ya que no solo propicia que ninguna persona u objeto proyecte sombra a las 12 del día, sino que también marca el final de la máxima insolación del astro rey, razón por la cual a partir de entonces deberá sentirse menos calor.
Recuerda que el Sol en el cenit ocurre cuando coincide la declinación de la estrella con la latitud de un lugar. Por lo tanto, en todos lados se presenta en algún momento este fenómeno.
En Yucatán sucede en fechas diferentes dependiendo de la ciudad. Por ejemplo, en Mérida y Dzibilchaltún el fenómeno se verá el viernes 18, cuando el Sol tenga 20.53 segundos de declinación, que coincidirá prácticamente con la latitud de ambos sitios: 20 grados 59 minutos. Alrededor de las 12 i.m., el Sol se ubicará exactamente sobre personas y edificios, que no proyectarán sombra.
En Chichén Itzá se observará el sábado 19, cuando el Sol tenga una declinación de 20.43 grados. La latitud de la zona arqueológica es de 20 grados 44 minutos.
Salazar Gamboa apunta que las civilizaciones antiguas relacionaban el Sol en el cenit con la época de lluvias, ya que este fenómeno se da dos veces al año, en mayo y julio, período en que se registran precipitaciones y la máxima insolación del Sol.
Punto más alto
En ese sentido, señala que de cenit a cenit el Sol mantiene su máxima insolación, que llega al pico más alto en el solsticio de verano.
Esto ocurre, añade, porque el Sol está en una posición vertical entre mayo y julio, lo cual hace que haya más calor, pero esto cambia después del solsticio de verano, cuando disminuye la insolación y con ello el calor. En el solsticio de invierno, en diciembre, la insolación llega a su punto mínimo.
Pasado mañana jueves se reportará el afelio del Sol, es decir, su punto más alejado de la Tierra, a 152.08 millones de kilómetros. Se podría pensar que con la lejanía del Sol hay menos calor, pero no es así, y es que las altas temperaturas no dependen de la distancia entre estrella y planeta, sino de la inclinación del Sol.
En el solsticio de verano, que tuvo lugar apenas el 21 de junio pasado, se da la máxima duración del día y la mínima de la noche, lo que sucede de manera opuesta en el solsticio de invierno.
Este viernes 4 ocurrirá la máxima elongación de Mercurio, lo que se refiere a su máxima separación del Sol: 25 grados 9 minutos al este de la estrella. El sábado 5 será el apogeo de la Luna, su punto más lejano de la Tierra al ubicarse a 404,627 kilómetros. El miércoles 16 Saturno estará a 3.8 grados al sur del satélite terrestre.
El domingo 20, la Luna llegará a su perigeo, su punto más cercano a la Tierra, de 368,047 kilómetros.
El jueves 24 se registrará la Luna nueva y el lunes 28 Marte estará en conjunción con la Luna, al ubicarse a 1.3 grados al norte del satélite.
También el 28 ocurrirá la máxima precipitación de la lluvia de estrellas de las Delta Acuáridas, que no es muy intensa, ya que solamente genera entre 20 y 30 meteoros por hora, pero es de los fenómenos astronómicos que más llaman la atención.
La lluvia de meteoros se puede apreciar cinco días antes y cinco después del 28 de julio, aunque la precipitación es menor.
