“Las obras, cuando son de Dios, trascienden a las personas”, expresó el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, en la misa que ofició ayer al mediodía en el Primer Encuentro Bíblico Familia Misionera.
Organizado por las Misioneras de la Madre de Dios, el evento se realizó para conmemorar los 60 años del trabajo del padre Roberto L. Russell, fundador de la congregación en 1980.
Además de las Misioneras de la Madre de Dios, a la misa, que tuvo lugar en el Centro de Convenciones Siglo XXI, acudieron religiosas de otras congregaciones, así como sacerdotes y laicos.
La jornada arrancó a las 9 de la mañana e incluyó momentos de oración, ejercicios bíblicos y convivencia entre los asistentes.
A las 12:30 se realizó la ceremonia eucarística, presidida por monseñor Rodríguez Vega, quien destacó que la “ola bíblica” del padre Russell ha dejado huella y continuado no solamente en Yucatán, sino también en otros rumbos del país.
El Arzobispo comparó la obra del padre Russell con las de san Juan Bosco y san Camilo de Lelis, que han crecido y se mantienen hasta el día de hoy. “Hoy le damos gracias al Señor por 60 años de este impulso bíblico que bien han continuado las Misioneras de la Madre de Dios, y de los colegios bíblicos”.
En su homilía explicó que la Primera Lectura, que trató sobre la bendición que Esaú, antes de morir, le da a su hijo Jacob pensando que era el mayor, tiene una gran enseñanza: “Dios escribe derecho en los renglones torcidos de la humanidad”.
Tras recordar el pasaje en el que Esaú cambia su primogenitura a Jacob por un plato de lentejas, el prelado añadió que la historia de la salvación se desarrolló a través de la familia de Jacob y recalcó que Dios logra cosas correctas de los actos equivocados de la humanidad.
“A veces, por la libertad del espíritu hay que romper con algunos esquemas para que la obra de Dios continúe, pero para eso se necesita, no los caprichos de una persona, sino el discernimiento delante de Dios”, señaló.
En otra parte de su homilía, monseñor Rodríguez Vega exhortó a pedir a la Virgen María que siga inspirando a las Misioneras de la Madre de Dios para que, en la unidad del Espíritu Santo, continúen discerniendo cuál es la voluntad de Dios para ellas y, con su testimonio, atraigan a muchas jóvenes al camino de Dios.
“Ustedes pueden ser un instrumento eficaz para atraer esas vocaciones. Las vocaciones son también un regalo de Dios ante la oración de la Iglesia”, dijo el Arzobispo a las religiosas.— IVÁN CANUL EK
De un vistazo
Exposición
El encuentro de ayer incluyó una muestra de fotos y objetos del padre Roberto Russell.
Atrapados
“Muchas veces no entendemos por qué las formas humanas nos atrapan y creemos que no hay manera de salirse de esos esquemas”, reconoció ayer el Arzobispo en su homilía.



