Con alegría y complicidad, un grupo de 14 mujeres adultas y adultas mayores comenzó ayer con entusiasmo un taller de proyección escénica y modelaje, impartido por el profesor Martín Edilberto Martínez Canto, en el Centro Cultural La Ibérica de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta).
El maestro Martín, ampliamente reconocido por sus clases de ritmos latinos como salsa, merengue, cumbia y danzón, detectó entre sus alumnas la necesidad de fortalecer su presencia escénica, pulir su postura y ganar seguridad personal.
Así nació este taller, que combina ejercicios de pasarela individual y en parejas, dinámicas de respiración y ritmo, además de consejos prácticos sobre imagen corporal. “Muchas de mis alumnas bailan hermoso, pero al momento de posar para una foto o pararse frente a un público sentían inseguridad. Con estos ejercicios buscamos que se reconozcan, encuentren gracia en su caminar y descubran su mejor ángulo”, declaró el profesor, quien aseguró que su mayor satisfacción es verlas brillar dentro y fuera de la pista.
Durante las sesiones, las participantes aprenden a mirarse al espejo con nuevos ojos, identificar colores y detalles que favorezcan su imagen y, sobre todo, a desarrollar autocrítica constructiva y amor propio. “Aunque mi especialidad eran los niños de preescolar, la vida me trajo con estas grandes mujeres. Yo solo las guío, ellas ya traen el talento”, compartió Martín con una sonrisa.
Virginia Leites Sánchez, conocida cariñosamente como Vicky, destacó que este taller es una bendición: “Nosotros de la tercera edad podemos seguir realizándonos y estar activas. El taller nos enseña a valorarnos, nos da seguridad y, sobre todo, nos mantiene vivas y en movimiento. Entre nosotras nos echamos porras, hay armonía y apoyo”.
Para Andrea Jacinto Robles, quien se jubiló recientemente, esta experiencia le abrió un nuevo horizonte: “Pensé que después de jubilarme ya no me levantaría temprano. Empecé con Tai Chi, luego guitarra y ahora este taller de modelaje, que me ayuda a sentirme segura para salir al escenario. Todo es hermoso y el maestro es increíble, siempre atento y paciente”.
Elvia Pacheco Balderas también compartió su historia de renacer: “Después de perder a mi esposo, pasé dos años sin salir de casa. Una amiga me trajo a La Ibérica y aquí encontré un espacio para volver a vivir. Este taller es precioso, nos enseña a querernos, respetarnos y apoyarnos entre compañeras”.
El taller consta de seis sesiones, cinco para aprender técnica y proyección, y una pasarela final en la cual las alumnas mostrarán lo aprendido luciendo distintos atuendos. “Invito a toda la comunidad a estar pendiente de las redes sociales del Centro Cultural La Ibérica para que se inscriban. Siempre hay espacio para crecer, sin importar la edad”, concluyó el profesor Martín, rodeado del cariño de sus alumnas. Este tipo de iniciativas refuerzan la importancia de abrir espacios en que las personas adultas mayores puedan reinventarse, descubrir nuevos talentos y compartir vivencias que enriquecen a toda la comunidad.— DARINKA RUIZ
De un vistazo
Tendrán seguridad
Durante las sesiones, las participantes aprenden a mirarse al espejo con nuevos ojos, identificar colores y detalles que favorezcan su imagen y, sobre todo, a desarrollar autocrítica constructiva y amor propio.
Invitación a todo público
“Invito a toda la comunidad a estar pendiente de las redes sociales del Centro Cultural La Ibérica para que se inscriban. Siempre hay espacio para crecer, sin importar la edad”, dijo Martín Martínez Canto.
