Un espacio para la expresión libre y la mirada contemporánea es el Centro de Artes Visuales (CAV), ubicado en Santa Ana. El lugar cuenta con ocho salas dedicadas al arte contemporáneo y a propuestas experimentales, y alberga también al programa “Noches de arte vivo” de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta).
Hasta finales de agosto próximo, en el CAV se podrán visitar cinco exposiciones con horarios de martes a viernes, de 11 de la mañana a 7 de la noche; sábados, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, y domingos, de 10 de la mañana a 4 de la tarde.
Una de ellas es “Pok ta Pok. Estéticas peninsulares del arte pop”, en la que 22 artistas recuperan, reinterpretan y celebran la historia de las artes visuales desde una perspectiva local. Totoi Semerena, uno de los participantes, exhibe “Entre semillas”, obra que —según explicó— se basa en la geometría y la fauna tropical.
“Las hojas de los machetes, cuando se abren, dejan caer estas semillas. Lo traté de plasmar con una paleta de colores muy personal y un enmarcado acorde a la pieza”, indicó.
Otra sala acoge “Sala de Archivo Deysi Loría”, proyecto colectivo del cual Mood Heredia, uno de sus integrantes, compartió que surgió en el año 2000 como propuesta de cuatro artistas con diferentes técnicas y visiones. “Fue un semillero de los que hoy son muchos maestros de la UNAY. Fue un colectivo pionero, en un momento en que casi no había propuestas similares”.
La muestra incluye fotografía, vídeo, pintura, instalaciones interactivas y archivos antiguos que salen a la luz tras años de resguardo.
“Souvenir de adolescencia” es el título de la exposición individual de Pablo Benlliure, quien presenta alfombras como medio de expresión artística.
Por su parte, el Colectivo Cachorra expone “Perro mirando al Sol”, propuesta colorida centrada en la evolución de los colectivos desde principios del siglo XXI.
Finalmente, “Transfiguración del paisaje peninsular”, de Isaac Zambra, hace una reflexión abstracta de la manera en que construimos la realidad a través del paisaje. “No es el paisaje turístico o institucional, sino uno alternativo, que se construye desde lo simbólico y lo cotidiano”, expresó.
La muestra incluye 22 piezas que invitan a la contemplación profunda.
Cada exposición en el CAV busca de sensibilizar al público y abrir nuevas perspectivas frente a la transformación de las artes visuales.— VANESSA ARGÁEZ


