NUEVA YORK (HealthDay News).— ¿Quieres ayudar a mantener la salud de tu cerebro a medida que envejeces? Entonces, toma una guitarra, hazle cosquillas a las teclas de un piano o únete a una banda.
Tocar un instrumento puede fomentar un patrón juvenil de actividad cerebral, reportaron investigadores en “PLOS Biology”.
Específicamente, los músicos mayores eran más capaces de entender el habla en situaciones ruidosas, gracias a una mayor potencia cerebral promovida por su entrenamiento musical, aseguraron los científicos.
“Al igual que un instrumento bien afinado no necesita ser tocado más alto para ser escuchado, los cerebros de los músicos mayores se mantienen afinados gracias a años de entrenamiento”, dijo el investigador Yi Du, profesor de la Academia China de Ciencias.
“Nuestro estudio muestra que esta experiencia musical aumenta la reserva cognitiva, lo que ayuda a los cerebros a evitar el sobreesfuerzo habitual relacionado con la edad al intentar entender el habla en lugares ruidosos”, añadió Du.
El envejecimiento normal por lo general se asocia con un declive en la visión y la audición. Como resultado, los cerebros de los adultos mayores tienden a trabajar más para compensar la debilidad de los sentidos.
Para ver si el entrenamiento musical podría ayudar a compensar mejor ese declive, los investigadores utilizaron resonancias magnéticas funcionales para medir la actividad cerebral en un grupo de 25 músicos mayores, 25 personas mayores que no tocaban un instrumento y 24 jóvenes no músicos. A todos se les pidió que identificaran sílabas “enmascaradas” por ruidos mientras se revisaba su actividad cerebral.
Los resultados mostraron que los músicos mayores eran más capaces de identificar las sílabas en comparación con sus compañeros.
Los escáneres cerebrales revelaron que las personas mayores que tocaban música exhibían patrones cerebrales que se parecían a los de las personas más jóvenes.
La Escuela de Medicina de Harvard define la reserva cognitiva como la capacidad del cerebro para encontrar formas alternativas de realizar un trabajo, el resultado de toda una vida de educación y curiosidad.
El nuevo estudio respalda una hipótesis llamada “Hold-Back Upregulation”, que sostiene que la reserva cognitiva producida por el entrenamiento musical promueve patrones cerebrales más juveniles, lo que facilita la gestión de los efectos del envejecimiento.
Estudios futuros deberían analizar si otros medios para mejorar la reserva cognitiva, como aprender un idioma, hacer ejercicio y resolver rompecabezas, podrían ayudar a los mayores a desempeñarse mejor en las tareas de memoria y atención.
