• Detalle de una de las piezas de la exposición de Emilio Salazar
  • El pintor Emilio Salazar Touché ante una de las obras que conforman la exposición “Biomorfías”, que se inaugurará pasado mañana, a las 8 de la noche, en el segundo piso del Museo de la Ciudad

“Biomorfías” es el título de la nueva exposición de Emilio Salazar Touché en que la libertad creativa figura como hilo conductor de todas las piezas. Sin restricciones ni prejuicios, lo que el artista busca es el diálogo entre el arte y el espectador.

Salazar Touché, artista visual originario de Ciudad de México y radicado en Yucatán desde que tenía ocho años de edad, se considera un pintor autodidacta, más que académico.

Su principal influencia es el pintor y escultor zacatecano Pedro Coronel. Sin embargo, otros artistas mexicanos, entre ellos yucatecos, y extranjeros como José Clemente Orozco, Daniel Richter, Gabriel Ramírez y Celina Fernández también han sido inspiración.

Estudió arquitectura y se tituló como diseñador industrial. En la universidad comenzó a pintar y en 2014 decidió dedicarse profesionalmente a la pintura, tras exponer “Mirtiforme” en el Museo de la Ciudad.

Ese museo que lo vio nacer como artista visual albergará “Biomorfías”, que se inaugurará pasado mañana, a las 8 de la noche, en el segundo piso.

La muestra consta de una veintena de piezas, principalmente de gran tamaño, aunque también hay formatos medianos y pequeños.

Es resultado de una serie iniciada en noviembre de 2022, una parte de la cual fue exhibida en 2023. Ahora la parte restante será expuesta en el recinto. Se trata de una obra abstracta centrada en el color, la línea, la pintura y la creación de atmósferas, que se inspiran en el caos, la vida, la muerte, el mundo orgánico y la libertad creativa.

“La libertad creativa es la piedra angular de mi trabajo. Ser libre, poder crear, hacer e imaginar”, explicó Salazar Touché al Diario.

Este último concepto es el hilo conductor de toda la muestra y se entiende como ser arriesgado y no temer a cambios o tecnologías, como la inteligencia artificial.

La pieza central de la exposición es el díptico “Génesis”, que simboliza el origen de toda la serie, aunque se realizó al final.

Sobre su proceso creativo, Salazar reveló que en 2022 cambió de método: ya no traza sobre lienzo, sino que le aplica directamente la pintura, dejando que los accidentes creativos fluyan, aunque tiene una metodología muy ordenada por capas.

“Aunque pudiera parecer que las pinturas son un poco caóticas, no lo son. Hay una metodología”, añadió.

Usa técnica mixta, principalmente acrílico, también óleo, vinil acrílico, aerosol y otras herramientas como esponjas o elementos que consigue en chatarrerías para dar el efecto a la textura.

Próximamente Emilio Salazar tendrá una exposición en San Luis Potosí. De igual manera, hace presente su interés en llevar su obra a Ciudad de México, Monterrey y otros lugares.

Para él es importante que la comunidad visite los museos y se acerque al arte sin prejuicios, ya que cree que es para todas las personas, no solo los especialistas. Además, destacó que es de suma importancia apoyar a la cultura y las artes.

“El arte siempre sobrevive. La pintura ha logrado y logra sobrevivir”, finalizó.

Se puede seguir su trabajo y conocer su portafolio en Instagram como @emiliosazart.— Karla Acosta Castillo

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