LOS ÁNGELES.— Una junta de California negó anteayer la libertad condicional a Erik Menéndez, condenado junto con su hermano Lyle por asesinar a sus padres en 1989. Horas después se confirmó lo mismo para el segundo.
Los comisionados argumentaron que su conducta en prisión, como el uso reiterado de teléfonos celulares y violaciones a las reglas, demuestra que sigue representando un riesgo para la seguridad pública.
La decisión, que lo inhabilita por tres años antes de volver a solicitarla, se tomó tras una audiencia que duró todo el día. Aunque recibió apoyo de varios familiares, el panel concluyó que Menéndez “no ha sido un prisionero modelo” y cuestionó su honestidad respecto a su comportamiento en la cárcel.
Los hermanos cumplen cadena perpetua desde 1996 por el asesinato de José y Kitty Menéndez en su mansión de Beverly Hills.
La defensa alegó que lo hicieron tras años de abusos sexuales de su padre, mientras que la fiscalía sostuvo que estaban en busca de una herencia millonaria.
Un juez redujo sus sentencias en mayo, lo que los hizo elegibles a libertad condicional por primera vez en casi tres décadas.
En su comparecencia, Erik Menéndez habló de su transformación en la prisión, de su fe y de los programas de apoyo que ha impulsado para otros internos. Más de una docena de familiares declararon a su favor, incluida su tía, quien dijo haberlo perdonado y ofreció recibirlo en su casa.
El fiscal del condado de Los Ángeles, sin embargo, se opuso a la liberación de Erikcon el argumento de que Menéndez no ha demostrado una comprensión plena de sus crímenes.
