Spicomellus afer, un dinosaurio con armadura corporal y un imponente collar de púas de un metro
Spicomellus afer, un dinosaurio con armadura corporal y un imponente collar de púas de un metro
  • Spicomellus afer, un dinosaurio con armadura corporal y un imponente collar de púas de un metro
  • Detalle de la costilla fósil del anquilosaurio con sus púas

MADRID (EFE) —El anquilosaurio más antiguo del mundo, Spicomellus afer, descubierto en África, ha sido objeto de un hallazgo excepcional que completa su extraña apariencia. Los nuevos restos encontrados en las montañas del Atlas de Marruecos permiten entender mejor la evolución de esta especie que vivió hace 165 millones de años, durante el Jurásico Medio.

Los fósiles revelan que estos anquilosaurios tenían una armadura única, que incluía un collar de espinas de más de un metro, característica nunca vista en ningún otro vertebrado ni en los anquilosaurios posteriores del Cretácico. “Encontrar una armadura tan elaborada en un anquilosaurio temprano cambia nuestra comprensión de cómo evolucionaron estos dinosaurios”, señala Susannah Maidment, del Museo Natural de Historia de Londres.

Entre los restos hallados se encuentran seis costillas con espinas adheridas, un collar óseo con placas, dos pares de espinas de hasta 87 centímetros y un escudo pélvico con espinas largas y cortas. “Nunca antes habíamos visto algo así en ningún animal. Es particularmente extraño, ya que este es el anquilosaurio más antiguo conocido”, apunta Maidment.

Los autores del estudio, publicado en “Nature”, creen que las espinas podrían haber servido tanto para exhibición como para defensa frente a depredadores. “La combinación de un arma en la cola y un escudo blindado que protegía las caderas sugiere que muchas adaptaciones clave de los anquilosaurios ya existían en Spicomellus”, explican los investigadores. Aunque los anquilosaurios del Cretácico desarrollaron una armadura más simple y funcional, la especie africana conserva rasgos únicos que muestran su complejidad temprana. “El aumento de grandes depredadores pudo haber sido la razón por la que la armadura de los anquilosaurios posteriores se volviera más práctica y defensiva”, indican los científicos.

Los restos fueron limpiados y preparados en el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Dhar El Mahraz en Fez, Marruecos, donde permanecen almacenados, constituyendo un valioso registro de la evolución temprana de los anquilosaurios y su diversidad morfológica en el Jurásico Medio.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán