LONDRES (EFE).— La princesa de Gales, Catalina, lució el día de ayer por primera vez en un acto público su nuevo estilo con el pelo más rubio, en un evento en los jardines del Museo de Historia Natural de Londres, sorprendida por la lluvia.
La duquesa de Cambridge llegó acompañada de su esposo, el príncipe Guillermo —heredero del trono británico—, quien también tuvo que resguardarse bajo un paraguas mientras ambos hacían plática a los estudiantes de una escuela primaria local invitados al evento.
Catalina, quien durante años llevó el pelo castaño, aclaró su melena, que luce más larga de lo habitual y ondulada en las puntas.
Con el repentino aguacero, la princesa sugirió a los profesores: “Déjenlos entrar, llevémoslos dentro, llueve a cántaros”, al tiempo que levantó su paraguas para proteger a algunos de los niños.
Los alumnos iban a enseñar a la pareja, ambos de 43 años de edad y padres de tres hijos, la vida acuática que habían descubierto en el estanque del museo londinense, pero finalmente acabaron haciendo las actividades en el interior.
Proyecto para niños
A principios de agosto, la duquesa, muy centrada en iniciativas para la primera infancia, lanzó a través de la fundación que preside una serie de cortos animados con el objetivo de apoyar el desarrollo social y emocional de los niños.
La princesa de Gales anunció en enero pasado que el cáncer —de tipología desconocida— del que había sido diagnosticada un año antes está “en remisión” y en los últimos meses ha efectuado un retorno gradual a sus compromisos oficiales y a sus labores benéficas.
