La vinculación entre arqueología y turismo, lo que se sabía de la civilización maya antes de 1836, lo que aportaron los exploradores que llegaron a la Península partir de ese año y cómo eran los viajes en aquella época fueron aspectos que compartió la doctora Lorena Careaga Viliesid en la conferencia que ofreció anteanoche en el Centro Cultural Prohispen.
Se presentó la ponencia como parte del ciclo “Turistas y viajeros”, siendo la participación de la doctora Careaga la que marcó el inicio del ciclo, que se extenderá hasta el próximo jueves 25.
En la conferencia “Invasores, viajeros y exploradores en el Yucatán del siglo XIX”, la doctora en Historia habló de cómo en el siglo XIX muchos viajeros se convirtieron en exploradores y en los primeros arqueólogos y antropólogos al describir y tratar de entender la civilización maya.
Se refirió a los antecedentes del turismo y por qué siempre ha estado ligado a la arqueología. En ese sentido, explicó que fue la fascinación por las antiguas ciudades europeas, como Atenas y Roma, abrió las puertas a las primeras formas de turismo.
“En el año de 1670 se realizó el Grand Tour, que fue de aprendizaje y negocio”, indicó. “Ese viaje formativo se fue arraigando poco a poco en las clases altas europeas, especialmente entre jóvenes aristócratas ingleses, a quienes acompañaba un tutor”.
El objetivo del Grand Tour, según una guía de 1749 de Thomas Nuggent, era “enriquecer la mente con conocimientos, rectificar el juicio, eliminar los prejuicios de la educación, construir los hábitos de trato con extranjeros y, en una palabra, formar al completo gentleman”.
Un detonante del turismo fue la Exposición Universal en Londres en 1851, cuando se organizaron viajes para asistir a la muestra.
La ponente dijo que las historias que los viajeros contaban en libros o bitácoras gustaban mucho, ya que los demás podían leerlas sentados en casa.
Añadió que desde sus orígenes el turismo ha estado relacionado con los vestigios arqueológicos, pues se han promovido visitas tanto a los sitios donde se hallaron como a museos y otros espacios que los resguardan.
Luego llegaron los viajes científicos con exponentes como Alexander von Humboldt, quien escribió sobre México y Cuba, entre otros sitios. Su aportaciones no se quedan solo en sus descubrimientos, sino que abarcan también su metodología; decía que importaban las descripciones, ilustraciones e instrumentos de medición.
Su libro “Vistas de las cordilleras y monumentos de los pueblos indígenas de América” (1810), con un enfoque histórico, arqueológico y geográfico, así como con ilustraciones y genealogías, incentivó a otros a visitar la Península, aislada del resto del país porque en ese tiempo sólo se llegaba por mar.
La doctora Lorena Careaga hizo mención de quienes llegaron a Yucatán entre 1836 y 1907; son 67 los que ha logrado identificar, pero es posible que haya más. Entre ellos hubo británicos (24), estadounidenses (22), austríacos y alemanes (11), franceses (7), rusos (3) y un guatemalteco.
Fueron exploradores y naturalistas, artistas y fotógrafos, escritores, corresponsales y periodistas, comerciantes, sacerdotes y misioneros; diplomáticos y oficiales de gobierno de países que estaban interesados en México y sus recursos.
Otros eran militares que participaron en guerras locales y náufragos.
La doctora Careaga consideró que les interesaba conocer la Península porque Yucatán era entonces un lugar misterioso y fue así como se convirtieron en los primeros cronistas de estas tierras, y exploraron y dieron a conocer las antiguas ciudades mayas.
Hubo personas que llegaron como resultado del interés en abrir un canal interoceánico en América Central, recolectar especímenes de flora y fauna, por ser la ruta hacia Palenque, Honduras Británica (Belice) y Guatemala, y por naufragar en el arrecife Alacranes.
A los viajeros les llamó la atención la situación de los mayas en las haciendas y en Chan Santa Cruz, la pulcritud de su vestimenta, los cenotes, que describieron como algo fuera de lo común, y aspectos de la vida diaria.
La próxima conferencia del ciclo en Prohispen será el miércoles 17, sobre “Vicisitudes por Europa. Diario de viaje de Pedro Manuel de Regil Casares (1927)”, que dictará Pedro Peón Roche.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
