A partir de una antigua bitácora de gastos de un viaje al Viejo Mundo salieron a la luz costumbres, hábitos de consumo y detalles íntimos de la vida de una familia yucateca acomodada del siglo XIX.
Estas revelaciones fueron expuestas en la conferencia “Viaje a Europa de José María Peón Losa (1882)”, como parte del ciclo “Turistas y viajeros” de Prohispen.
La charla estuvo a cargo del arqueólogo Luis Millet Cámara, el odontólogo Camilo Otero Rejón y el licenciado Juan Flores Sabido, quienes compartieron sus hallazgos anteanoche, ante decenas de personas.
En la conferencia se proyectaron imágenes en blanco y negro de los integrantes de la familia Peón que residía en la Casa de Montejo. También se mostró un pequeño libro con el registro de gastos del viaje, muchos de ellos en francos, y que abarcó múltiples ciudades europeas.
Juan Flores abrió la charla con una introducción sobre “Chac Macho”, nombre con el que aún se conoce entre sus descendientes a José María Peón Losa. Explicó que, gracias al registro detallado de cuentas —documento preservado por Camilo Otero— es posible reconstruir el itinerario y las actividades realizadas por los viajeros.
El trayecto tuvo duración de nueve meses. José María estuvo acompañado de Gordiana Casares Galera, esposa de su hermano político, y de la hija de esta, Adelaida Peón Casares, de 17 años de edad, quien fue internada en un colegio en Londres.
El documento indica que la travesía comenzó a finales de febrero o principios de marzo de 1882 y finalizó en noviembre. A lo largo del recorrido realizaron compras personales y religiosas, y llevaron al cabo encargos para terceros, incluidos sacerdotes.
Además, hubo constantes consultas médicas de José María, una de ellas en París, posiblemente con el doctor Pierre Lanceroux, conocido por sus estudios pioneros sobre la diabetes.
El grupo partió de Yucatán hacia La Habana, luego a Santander (España), y su primera escala registrada fue Burdeos, el 3 de marzo. Para el 9 ya estaban en París. En abril se trasladaron a Italia, donde visitaron Florencia y Roma. En mayo estuvieron en Nápoles y Venecia. El día 29 regresaron a Francia.
En junio visitaron el santuario de Montserrat y permanecieron en París, hospedándose en el Hotel Miranda. Los días 5 y 6 visitaron Lourdes, donde compraron latas para agua bendita y pagaron misas perpetuas por familiares vivos y difuntos. Durante todo ese mes permanecieron en París.
En julio viajaron a Lyon. El 23 llegaron a Londres, posiblemente para dejar a Adela en su internado. En agosto pasearon por el barrio de Notting Hill y posteriormente regresaron a París, donde visitaron otras ciudades como Mogosh, Gerbil, Montélimar y Eguebel. El registro de gastos finaliza el 25 de octubre, nuevamente en París, punto de referencia durante casi todo el viaje.
En los archivos nacionales de Washington, en la lista de pasajeros del barco “Cataluña” de la Cunard Line se asienta el arribo de José María a Nueva York el 25 de noviembre de 1882, procedente de Liverpool. Según el documento, fue el pasajero con mayor cantidad de equipaje, 13 maletas.
El barco, lanzado al mar en 1881, tenía capacidad para 200 pasajeros en primera clase (donde viajó José María) y 1,500 en tercera. El recorrido usual era de Liverpool a Queenstown (Irlanda) y luego a Nueva York.
Durante la conferencia también se habló de la familia Peón, en especial de José María y su esposa María Jesús Peón, con quien tuvo dos hijos: Eduviges (conocida como Minta) y Simón Rafael de la Trinidad, quien falleció de tuberculosis en Ciudad de México el 10 de diciembre de 1890, cuando era todavía estudiante.
José María y María Jesús eran primos, por lo que solicitaron una dispensa eclesiástica para casarse. Su matrimonio ocurrió en 1871.
Gordiana Casares Galera estaba casada con Arturo Peón y Peón, medio hermano de María Jesús.
Camilo Otero compartió una anécdota sobre el nombre de Minta: según se cuenta, Eduviges detestaba su nombre, por lo que decidió cambiárselo a Araminta, derivando en el apodo por el cual fue conocida.
También señaló que el viaje ocurrió durante un período de transición global conocido como la Belle Époque, caracterizado por grandes cambios artísticos, arquitectónicos y sociales en Europa. Al mismo tiempo, Yucatán afrontaba adversidades como plagas de langostas, epidemias de sarampión y tosferina, lo que quedó reflejado en un aumento en el número de defunciones.
La libreta de gastos está escrita con letra clara y diminuta. En la parte superior aparecen los nombres de José María y Gordiana. Ahí se registraron gastos personales, religiosos y familiares. Entre los artículos comprados destacan casullas de diversos colores, ropa encargada para Rafael (hermano de José María), como chalecos y sacos; una sortija con dos perlas y seis diamantes, un sombrero negro, y un vestido blanco bordado para Minta.
También aparecen objetos religiosos adquiridos en Lourdes, como una novena de Nuestra Señora, latas de agua bendita, un copón de plata, candelabros para la iglesia, y una cruz de Constantino, lo que evidencia el apoyo de la familia Peón a la Iglesia católica.
Luis Millet recordó que José María y Rafael Peón Losa heredaron la Casa de Montejo y una casa contigua. José María se instaló allí tras su matrimonio. En 1886 se formalizó la división de los bienes familiares: José María se quedó con la Casa de Montejo y Rafael, con la casa contigua.
Desde el siglo XVI existía una capilla en la Casa de Montejo. Durante su estancia en Roma en 1882, José María gestionó ante el Vaticano una licencia formal para tener una capilla privada, la cual fue autorizada el 28 de septiembre de 1886.
Algunos objetos religiosos adquiridos en Europa, como un tabernáculo comprado en Florencia, fueron probablemente destinados a esa capilla, y luego trasladados a la iglesia de Nuestra Señora Lourdes, construida con apoyo de la familia Peón. El arquitecto fue Manuel Arrigunaga, esposo de Minta.
Se piensa que la imagen de la Virgen de Lourdes en la iglesia del Centro fue traída por José María en ese viaje.— Claudia Sierra Medina
Belle Époque
Camilo Otero Rejón señaló que el viaje de José María Peón Losa a Europa ocurrió durante un período de transición global conocido como la Belle Époque, caracterizado por cambios artísticos, arquitectónicos y sociales en Europa.
Adversidades
Al mismo tiempo, Yucatán afrontaba adversidades como plagas de langostas, epidemias de sarampión y tosferina.
