Más del 50% de los pacientes en terapia intensiva sufren algún tipo de falla orgánica, siendo la insuficiencia renal aguda la más frecuente. Se trata de una enfermedad grave que, si no se atiende a tiempo, puede derivar en un desenlace fatal.
Así lo señaló el doctor Omar López, especialista en Hematología y Medicina Interna, durante la segunda edición de la Cumbre Internacional de Lesión Renal Aguda y Terapias Extracorpóreas, que se celebró ayer en Mérida con la participación de 120 médicos, de los cuales 70 fueron mexicanos y el resto, proveniente de Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos y Canadá.
El especialista explicó que la lesión renal aguda pone en riesgo la vida del paciente, al igual que las fallas orgánicas múltiples, ya que los órganos dejan de cumplir sus funciones vitales. Destacó que este problema puede presentarse en cualquier persona, incluso en quienes no tenían antecedentes médicos, pero sufrieron un accidente o desarrollaron complicaciones durante su hospitalización.
A manera de ejemplo, indicó que en una unidad de terapia intensiva con diez camas, tres pacientes podrían presentar insuficiencia renal aguda. De estos, al menos dos requerirían tratamiento sustitutivo, es decir, ser conectados a una máquina que sustituya temporalmente la función renal, con el fin de evitar que el daño se vuelva crónico o irreversible.
El doctor López subrayó la importancia de iniciar la diálisis peritoneal o la hemodiálisis de manera oportuna en los pacientes con indicación, para evitar un deterioro mayor del riñón. Recordó que la educación médica continua es esencial para capacitar a los profesionales en la aplicación de estas terapias.
En su calidad de gerente médico de Vantive, detalló que el soporte extracorpóreo no se limita a los riñones, pues también se aplica en casos de daño hepático o pulmonar. “Existen terapias que ayudan a pacientes con lesiones en el hígado ocasionadas por accidentes, inflamaciones o enfermedades como Covid-19. De igual modo, se utilizan cuando el pulmón no puede eliminar toxinas por sí mismo”.
Los soportes extracorpóreos también se aplican en enfermedades autoinmunes, como lupus o artritis reumatoide, para remover anticuerpos y favorecer la recuperación de funciones. En este sentido, relató que pacientes jóvenes con lupus y encefalitis pueden beneficiarse de estas terapias cuando no responden a tratamientos convencionales.
El especialista mencionó además las terapias hemo-absortivas, en las que se emplean filtros para remover toxinas bacterianas, lo que reduce la inflamación y evita el empleo excesivo de antibióticos, al igual que la progresión de la enfermedad y la necesidad de ventilación mecánica.
En casa
Por su parte, Larry Vasco, director general de Latinoamérica Norte de Vantive, informó que en México hay 35 mil pacientes en terapias de soporte, de los cuales 18 mil reciben tratamiento automatizado en sus domicilios, lo que representa una ventaja significativa.
Subrayó que, aunque históricamente el enfoque ha estado en la falla renal, actualmente la tecnología disponible en el país también permite atender cualquier tipo de falla multiorgánica, tanto en la práctica privada como en el sector público.— Iris Ceballos Alvarado
De un vistazo
Falla renal
En cifras generales, la falla renal representa el 30% de las afecciones en las unidades de cuidados intensivos. Al menos la mitad de los pacientes ingresados presentan disfunción de uno o varios órganos. Si no son tratados de forma oportuna y permanecen más de 15 días en terapia intensiva, sus posibilidades de fallecer aumentan considerablemente. En cambio, si la estancia es de apenas dos o tres días, el pronóstico mejora de manera significativa.
