MADRID (EFE).— Dan Brown, célebre por “El Código Da Vinci”, cree que la sociedad se encuentra en un “momento umbral” hacia un nuevo modelo de conocimiento sobre la conciencia humana que llegará en diez o veinte años o “incluso antes”, como sucedió en la época de Copérnico.
“Hubo un tiempo en el que creíamos que la Tierra era el centro del sistema solar, pero Copérnico demostró que nuestro modelo era erróneo y necesitábamos uno nuevo. Creo, como muchos científicos, que estamos en un momento histórico idéntico”, apunta Brown, quien presentó ayer a los lectores hispanohablantes su más reciente novela, titulada “El último secreto”.
Con este nuevo volumen de “La saga de los secretos” el autor estadounidense se aventura a dibujar un futuro cercano en el que el modelo de conciencia humana cambia por completo, en un thriller protagonizado de nuevo por Robert Langdon, ambientado en Praga y que combina conspiraciones, neurociencia y trama romántica.
Teorías noéticas
Desde el lanzamiento mundial el 18 de septiembre pasado, ya se vendieron 150,000 ejemplares en español de la novela, que tiene como eje central las teorías noéticas de estudio de la conciencia humana. En “El último secreto”, estos estudios están personificados en Katherine Solomon, brillante científica y vieja conocida con la que Langdon mantiene una relación platónica.
Cuando ella prepara la publicación de un manuscrito que promete desafiar siglos de certezas sobre la conciencia y la vida después de la muerte, varios asesinatos desatan el caos y Katherine desaparece sin dejar rastro, obligando al profesor a descifrar códigos y mensajes crípticos para encontrarla.
“Parte del propósito de este libro es poner luz sobre el hecho de que la ciencia y la religión están empezando a apuntar hacia el mismo sitio, algo que encuentro absolutamente fascinante, porque creo que ambas son dos lenguajes distintos tratando de contar la misma historia”, señala Brown.
El escritor confiesa que no se sorprendería si, como ya ha pasado con algunos de sus libros anteriormente, se critican las teorías vertidas en sus páginas, aunque asegura que no le molesta que ocurra, “siempre que haya un diálogo constructivo”.
En este sentido, Brown apunta que el mensaje que espera enviar con su nueva novela es “la importancia del diálogo, de hablar con los otros y de escuchar”, ya que “en el mundo actual todo el mundo está hablando, pero nadie escucha”.
El autor resalta que el viaje de su protagonista se construye a partir del diálogo y la curiosidad por lo desconocido: “Pasa de no creer nada en la ciencia noética hasta creer en sus postulados, entenderla y aceptarla”.
Momento extraño
Brown también tiene palabras para el momento histórico actual, que define como “extraño”, aunque alerta de que “no es nada nuevo”.
“Nos hemos enfrentado a dificultades como estas antes. La historia está llena de momentos difíciles, pero la humanidad aprende a sobreponerse. La humanidad se va a sobreponer a este momento extraño”, manifiesta.
Se pronuncia sobre el auge de la inteligencia artificial y pide usarla “de manera constructiva, responsable y honesta”, aunque descarta utilizarla por el momento en los procesos creativos, ya que estos son “actividades eminentemente humanas”.
“Tenemos una tendencia evolutiva a ahondar en los aspectos negativos de lo que nos rodea. No podemos perder el foco sobre el hecho de que la misma tecnología que usamos como arma en la mayoría de los casos se puede usar para el bien”, asevera Brown, quien recuerda que “en este mundo hay más amor que odio, y más poder creativo que destructivo”.
Dan Brown Perfil
El escritor nació en 1964 en Nueva Hampshire y saltó a la fama con “El Código Da Vinci”.
Uso constructivo
Brown se pronuncia sobre el auge de la inteligencia artificial y pide usarla “de manera constructiva, responsable y honesta”, aunque descarta utilizarla por el momento en los procesos creativos, ya que estos son “actividades eminentemente humanas”.
