NUEVA YORK (EFE).— Instagram, propiedad de Meta, anunció que a finales de este año comenzará a restringir el contenido visible para adolescentes, aplicando el mismo criterio de clasificación que el sistema estadounidense de cine PG-13.
Esta medida busca proteger a los menores de material inapropiado y forma parte de los esfuerzos de la compañía por responder a las preocupaciones sobre su impacto en la salud mental juvenil.
“Las Cuentas para Adolescentes de Instagram se regirán por la clasificación de películas PG-13, por defecto”, explicó la plataforma en un comunicado.
Según la empresa, los usuarios menores de 18 años serán asignados automáticamente a una configuración diseñada para mayores de 13 años, sin posibilidad de modificarla sin la autorización de sus padres o tutores.
“Esto significa que los adolescentes verán contenido en Instagram similar al que verían en una película PG-13”, detalla la red social, lo que marca un cambio sustancial en su política de exposición de contenidos.
La nueva normativa también se aplicará a las interacciones con los chatbots de inteligencia artificial (IA) integrados en las plataformas de Meta. Estos sistemas, que se han popularizado entre los jóvenes, estarán sujetos a los mismos criterios de control de edad. “Como sabemos que cada familia es diferente, también presentamos una nueva configuración más estricta para los padres”, informó la compañía, ofreciendo así la posibilidad de establecer filtros aún más limitantes.
Con esta actualización, Meta intenta reafirmar su compromiso con la seguridad digital y la protección de los adolescentes, un tema que ha sido motivo de debate en los últimos años.
“Nuestro objetivo es crear un entorno más seguro y adaptado a las edades de los usuarios”, expresó un portavoz de la empresa.
El gigante tecnológico busca mejorar su imagen tras múltiples controversias sobre la exposición de los jóvenes a contenidos nocivos y presiones sociales.
Meta, que también es propietaria de Facebook, WhatsApp y Messenger, ha sido objeto de múltiples investigaciones y críticas por su presunto impacto negativo en la salud mental de los menores.
Desde hace más de una década, la compañía ha prometido implementar políticas más estrictas para evitar que sus plataformas se conviertan en un riesgo para sus usuarios más jóvenes.
A pesar de estos esfuerzos, Meta afronta demandas en tribunales estatales y federales de Estados Unidos, acusada de causar “lesiones personales” a jóvenes debido a lo que los demandantes describen como un “producto adictivo y perjudicial”.
Estas acusaciones apuntan a que las redes sociales de la empresa generan dependencia emocional y ansiedad entre los adolescentes, agravando su vulnerabilidad.
El nuevo sistema de clasificación PG-13 de Instagram se presenta, así, como una respuesta directa a la presión social, política y legal. Aunque algunos expertos celebran la iniciativa, otros insisten en que será necesario evaluar su efectividad real una vez implementada. Por ahora, Meta busca reconstruir la confianza del público mediante un enfoque más consciente, transparente y responsable hacia sus usuarios más jóvenes.
De un vistazo
Control parental
Meta introduce configuraciones más estrictas para que los padres elijan el nivel de exposición de sus hijos, con lo que se refuerza la supervisión digital y promueve un entorno más seguro.
Seguridad digital
Con el sistema PG-13, Instagram pretende proteger a los adolescentes de contenido inapropiado, además de fortalecer sus políticas frente a las críticas por los efectos negativos en la salud mental.
Responsabilidad corporativa
Ante las demandas y cuestionamientos públicos, Meta busca proyectar una imagen responsable y ética, dando prioridad a la seguridad de los menores sobre el consumo de contenido adictivo.
