Un momento de la presentación del disco “Todavía” de Los Parrandboleros, en el Palacio de la Música
Un momento de la presentación del disco “Todavía” de Los Parrandboleros, en el Palacio de la Música
  • Un momento de la presentación del disco “Todavía” de Los Parrandboleros, en el Palacio de la Música
  • Juan Pablo Manzanero, anteayer

Una vez más quedó de manifiesto que el legado de Armando Manzanero continúa vigente. Su talento y obra trascendieron fronteras, llegando a nuevos horizontes y conquistando públicos en todo el mundo.

Prueba de ello es el homenaje que le rindió la agrupación española Los Parrandboleros, originaria de Murcia y con 27 años de trayectoria, que viajó a Mérida para honrar al “Rey del Romanticismo” en su tierra.

Fue así como, anteanoche, la Sala de Conciertos del Palacio de la Música fue parte de una velada marcada por la nostalgia, el romanticismo y la diversión. Con un lleno total —450 personas—, se disfrutaron las canciones que Manzanero grabó en 2019 junto a Los Parrandboleros en el disco “Todavía”.

Los 27 integrantes del grupo murciano, 26 españoles y un argentino, vestidos de blanco, cantaron siete temas de Manzanero. El primero fue “El ciego”, que provocó una ola de aplausos que se prolongó casi un minuto al concluir la interpretación.

Ya entrados en ambiente y con un tono cada vez más romántico, se escucharon “Esperaré” y “Por debajo de la mesa”, esta última coreada por el público.

Como momento culminante de la noche subió al escenario Juan Pablo Manzanero, hijo del compositor yucateco, quien fue recibido con entusiasmo y correspondió con la misma energía, contagiando su efusividad a los asistentes.

Juan Pablo participó con tres piezas. La primera fue “Todavía” y en la segunda los espectadores se desbordaron en aplausos y no fue para menos, ya que cantó “Contigo aprendí”, una de las melodías más populares y aclamadas en el repertorio de Armando Manzanero.

Las voces coreando la pieza letra por letra hicieron de éste un momento significativo en la velada que había llegado a su punto más álgido.

El sentimiento estuvo a flor de piel, ya que las lágrimas y los abrazos entre los presentes fueron un marco especial para el tema, demostrando que la música de Armando Manzanero trasciende más allá de lo físico: toca el alma de las personas.

Juan Pablo Manzanero finalizó su intervención con “Esta tarde vi llover”.

El público sacó a relucir nuevamente su lado romántico, coreando la canción completamente.

Para el cierre, Los Parrandboleros cantaron “Voy a apagar la luz”.

El grupo no solamente interpretó temas del compositor yucateco, ya que en su repertorio también incluyó las canciones “Espinita”, de Nico Jiménez Jáuregui; “Me voy p’al pueblo”, de Los Panchos; “Si nos dejan”, de José Alfredo Jiménez; “Y nos dieron las diez”, de Joaquín Sabina; “Capullito de alhelí”, de Caetano Veloso; “Noche de ronda”, de Agustín Lara; “Caminos de Michoacán”, de Bulmaro Bermúdez; “Que no se rompa la noche”, de Julio Iglesias; “Castillos en el aire”, de Alberto Cortez, y “Moliendo café”, de José Manzo Perroni.

Antonio Hernández Gomariz, vocalista de Los Parrandboleros, informó que la agrupación donó al Palacio de la Música los auriculares que Armando Manzanero utilizó durante la grabación del disco “Todavía”.

Como agradecimiento a los españoles se escuchó “¡Viva Murcia!” en repetidas ocasiones.

Los Parrandboleros se dijeron contentos de estar en Mérida y aseguraron que han cumplido uno de sus objetivos personales: presentarse en la tierra de Armando Manzanero cantando temas del compositor yucateco.

“Es un sueño hecho realidad”, declaró Manuel Manjón Gejo, presidente del grupo.— Carlos Sierra Gómez

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