• Roberta Woodworth durante su conferencia en la Universidad Anáhuac Mayab, donde habló sobre el amor propio y la salud emocional, ayer
  • La filósofa y escritora mexicana compartió con estudiantes universitarios su experiencia personal

El verdadero amor propio consiste en tener conciencia y consideración por uno mismo, por sus propias necesidades, salud mental y emocional. Así lo expresó ayer la escritora y filósofa Roberta Woodworth durante su participación en el Congreso Gente Nueva “El arte de ser tú mismo”, que comenzó ayer en la Universidad Anáhuac Mayab.

La también presentadora del pódcast “Libre & Loca”, dedicado a la salud mental y al crecimiento personal, conversó con los jóvenes universitarios sobre la importancia de reconocer y afrontar las emociones, incluso aquellas que resultan incómodas. Reconocerlas, dijo, es la única manera de desahogarse, expresarse y pedir ayuda cuando se necesita.

En entrevista con Diario de Yucatán, Woodworth relató que su pódcast nació de una catarsis personal, durante un momento de desesperación emocional en el que comprendió que no estaba escuchando lo que realmente necesitaba. “Buscaba respuestas y solo encontraba mensajes de positividad superficial, como ‘tú puedes’ o ‘todo está bien’. Pero yo quería y no podía, quería sentirme mejor y no me sentía mejor”, recordó.

Intentó seguir consejos y fórmulas, como los “cinco pasos” de una revista para superar una ruptura, y se enfocó en sí misma a través del ejercicio físico. Sin embargo, no lograba su meta. “Me di cuenta de que había estado evadiendo mis emociones por mucho tiempo, pensando que, si las ignoraba, eventualmente estaría bien. Lo que realmente necesitaba era consuelo, acompañamiento y expresión. De ahí nace ‘Libre & Loca’, como una oda a las emociones”.

Woodworth explicó que su objetivo es hablar de temas íntimos universales, aquellos pensamientos y sentimientos que la mayoría experimenta pero evita compartir. “Libre & Loca” es un espacio de acompañamiento, un remanso al que cualquiera puede llegar y sentirse comprendido. A veces comienzan escuchándome a mí, pero a mitad del episodio terminan escuchándose a sí mismos”, señaló.

En su programa, la creadora reflexiona tanto a partir de sus experiencias como de las que le comparten sus oyentes. Apasionada de la lectura y la psicología, busca aprender constantemente para ofrecer contenido con base en conocimiento y vivencia.

Las emociones

Consideró que hoy es difícil hablar de emociones y vulnerabilidad, pues “somos analfabetas emocionales”. “Nadie nos enseñó a expresar nuestras emociones. Solemos pensar que solo existen la felicidad, la tristeza y el enojo. Sin embargo, dentro de la tristeza hay melancolía, desinterés o falta de motivación, y dentro del enojo hay frustración, envidia o rabia. Ni siquiera sabemos nombrar lo que sentimos”, expresó la invitada.

Comenzó a crear contenido a los 16 años, aunque en ese entonces sus temas no estaban relacionados con la salud emocional. Más adelante, al reconocer su propia necesidad de procesar lo que sentía, dirigió su trabajo hacia el bienestar mental y la introspección.

Durante la charla, subrayó la importancia de mirar de frente las emociones incómodas, aunque no sea fácil hablar de vulnerabilidad. “Hay que preguntarse por qué me avergüenzo de mi vulnerabilidad, qué tipo de apoyo me falta y qué vocabulario necesito para expresar lo que siento”.

“Solo entonces puedo pedir la ayuda que necesito: ir al psicólogo, al psiquiatra o simplemente desahogarme con una amiga. Aún no sabemos dónde colocar esa vulnerabilidad porque existe el juicio de los demás y la falta de lenguaje para explicar lo que sentimos”.

Ego y amor propio

También abordó el concepto del ego, al que considera malentendido. “Nos enseñaron a odiarlo, a domarlo o guardarlo, cuando en realidad es la capacidad de reconocimiento individual. Si me reconozco, me veo. Si existo más allá del juicio externo, creo en mí, y si creo en mí, sé que valgo y merezco”, afirmó.

Desde su perspectiva, el amor propio es un proceso mucho más profundo que mirarse al espejo y repetir afirmaciones. “No se trata de decir ‘soy bonita y merezco todo’. Requiere trabajo interno. Cuando todo a tu alrededor es caótico, tú eres la única persona que puede sacarte de ahí”.

Finalmente, la filósofa invitó a los jóvenes a vivir plenamente la vida, con sus aciertos y fracasos. “La vida no es perfecta, pero en los momentos difíciles es donde más aprendemos. Hay que dejar la vida vivida, experimentar todo el espectro emocional que existe más allá del hambre, el sueño, la tristeza y el enojo”, concluyó.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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