Ya se dan los primeros pasos para crear la Casa Museo Gabriel Ramírez, donde la comunidad meridana y yucateca podría apreciar la fecunda obra del reconocido pintor, fallecido el lunes 20 pasado en esta ciudad.

A pregunta del Diario sobre el destino de la obra del artista, su sobrino doctor Luis Ramírez Carrillo, investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán(Uady), da a conocer ese proyecto, que tuvo el visto bueno del pintor y que nació de las largas conversaciones que ambos sostenían sobre la importancia de sus creaciones.

El doctor Ramírez Carrillo es albacea de la sucesión testamentaria de Ramírez Aznar y heredero único de su obra, y por este medio agradece las muestras de condolencia y solidaridad que recibió la familia de numerosas personas que radican en Mérida, México y el extranjero.

Comenta que siguiendo los deseos de su tío no se hizo un velorio muy público y grande, sino que fue algo más íntimo y pequeño, como el fallecido pintor lo pidió, y que incluyó una misa con sus cenizas presentes.

Gabriel Ramírez Aznar era uno de los sobrevivientes entre los siete pintores básicos del movimiento de la Ruptura, al que también perteneció otro yucateco: Fernando García Ponce.

Origen del museo

Al entrevistado muchas personas también le preguntaron qué pasará con la obra de Gabriel Ramírez, y por esa razón consideró prudente dar a conocer el proyecto de la Casa Museo.

“A Gabriel le dio un amago de infarto hace cuatro años y lo convencimos de que se pusiera un marcapasos. Fue operado y durante su recuperación en el hospital hablamos largo sobre su obra gráfica, pictórica y sus archivos vinculados a la pintura”, recuerda.

“Al principio él dudaba de su trascendencia, pero después se dio cuenta que era importante y era un legado cultural para Yucatán”, añade el doctor Ramírez Carrillo.

“La idea no es venderla, sino todo lo contrario. Se busca detener su mercantilización y proceso de venta para evitar que la obra de Gabriel Ramírez se diluya o que en corto tiempo no quede un patrimonio cultural para Yucatán y Mérida”, indica.

Así, la idea es reunir el trabajo existente del fallecido pintor e impulsar el proyecto de la creación de la Casa Museo Gabriel Ramírez para que se abra al público con la mayor cantidad de obra gráfica, óleos, dibujos y serigrafías de toda su producción artística.

“La Casa Museo es lo más adecuado para reunir su obra, no para lucrar con ella. Hay que salvarla, rescatarla y ponerla a disposición de las generaciones futuras”, afirma el entrevistado.

Lo que se busca es catalogar, clasificar, digitalizar y poner en línea todo ese material para que esté disponible para visitas en el recinto que albergaría el trabajo del pintor yucateco.

Gabriel Ramírez es figura esencial del arte contemporáneo

Para ello ya se iniciaron los trámites para rescatar la obra de Gabriel Ramírez, que en la actualidad en su mayor parte está en manos del galerista Mario Torre Rodríguez, quien la estuvo retirando de la casa y estudio del pintor fallecido para fotografiarla y realizar un catálogo de la misma.

“Mario Torre tiene prácticamente toda su obra. La idea es, con la autoridad legal que tengo, recuperarla y clasificarla. Estoy seguro que Mario, que quería mucho a Gabriel, estará de acuerdo con el proyecto de la Casa Museo y la retornará de la manera más adecuada en función del cariño que le tenía al pintor”, afirmael doctor Ramírez Carrillo.

Este plan no ha podido hablarlo aún con Mario Torre, ya que éste se encontraba ausente de la ciudad.

Una idea del proyecto es que sea algo similar a la Casa Museo Fernando Castro Pacheco o incluso más sencilla. No será de grandes dimensiones ni de lujos, sino una puesta a disposición de la sociedad para que pueda ver la obra de Gabriel Ramírez, que está conformada por unas 400 piezas.

Otro trabajo que se hará es la recuperación de otra parte de la producción artística del fallecido pintor que está en algunas exposiciones, y se buscará convencer a los que tienen obras en calidad de préstamo que las devuelvan. “Confío en la sensatez de la gente y que tenga en cuenta la importancia de rescatar la obra de Gabriel, y no venderla o rematarla y que se diluya”, agrega.

Luis Ramírez también considera que vale la pena empujar el proyecto de la Casa Museo Gabriel Ramírez, que podría habilitarse en una casa rentada o en la que vive actualmente el entrevistado, quien analiza la posibilidad de cambiarse a otra.

Recalca que lo primero es el rescate de la obra, hacer la catalogación y conservación, y buscar mecanismos de financiamiento para habilitar un espacio ni costoso ni ostentoso. Otra idea, que Ramírez Carrillo platicó con su tío, pero que admite sería más compleja de realizar, es establecer una Casa Yucateca de la Ruptura, en la que se podría admirar el trabajo de Ramírez Aznar y de Fernando García Ponce.

Como informamos, la última exposición del artista plástico se inauguró apenas en junio pasado en el Centro Cultural de Mérida Olimpo: “Gesto y color: El legado de Gabriel Ramírez Aznar”, una retrospectiva con 50 óleos y acrílicos que recorren su trayectoria.

La muestra seguirá instalada hasta finales de noviembre próximo.

El sábado 11 pasado, también en el Olimpo, se estrenó un documental en el cual pintores yucatecos hablan sobre Ramírez Aznar. “Gabriel Ramírez: Una vida en technicolor” dura una hora y 40 minutos y entrelaza material de archivo, fotografías inéditas y fragmentos del trabajo pictórico y cinematográfico del artista.— Alejandro Acevedo Vales

Rescate artístico

La Casa Museo Gabriel Ramírez Aznar pretende recuperar, catalogar y digitalizar las piezas del pintor, muchas en manos privadas, para exhibirlas y garantizar su conservación y acceso público.

Memoria viva

La Casa Museo será un espacio de homenaje y aprendizaje que mantendrá vigente la influencia de Ramírez entre las nuevas generaciones y promoverá la cultura yucateca contemporánea.

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