En el vibrante espíritu de la península de Yucatán, donde las raíces mayas se entrelazan de manera sublime con la herencia colonial, las iglesias católicas emergen como majestuosos refugios sagrados.
Estos templos parroquiales y capillas, que constituyen el tercer apartado de la categoría a) Arquitectura del proyecto multiplataforma “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”, son espacios de calma y devoción, donde los corazones de los fieles elevan sus plegarias para implorar el auxilio de Dios, de alguna devoción mariana, de un santo o de un ángel, en un vínculo eterno entre lo terrenal y lo celestial.
Cada templo refleja la notable fusión entre la majestuosidad de las construcciones mayas y el estilo europeo traído por los franciscanos. Al establecer los recintos católicos en sitios sagrados precolombinos, los frailes no sólo buscaban la evangelización, sino también ejercer un control profundo sobre las comunidades indígenas, creando un diálogo arquitectónico que perdura hasta nuestros días.
Entre estos 18 templos parroquiales y capillas, que se distribuyen por toda la geografía yucateca, hay los que poseen características estéticas únicas. La iglesia de Tixcuytún, con su impresionante crestería que evoca la belleza de Uxmal, y la colorida y profusa decoración de la iglesia de Uayma transportan a una época en la que cada detalle narra una historia de devoción.
El asombroso templo de Yaxcabá, con su imponente diseño de tres torres, se erige como un emblema de la riqueza artística de la región. Las iglesias de Tabi y el singular recinto de Dzemul, que se enorgullece de ser el único con dos pasillos de “gallina ciega”, cautivan con su excelencia.
A lo largo de los siglos, la interacción entre las comunidades y el clero ha moldeado la apariencia y función de estos templos. Tras el siglo XVII, muchos sufrieron transformaciones, como el rediseño de espacios que, antes sagrados, ahora se comparten con escuelas y campos deportivos.
La peculiar iglesia de Umán es un claro ejemplo de cómo la tradición y la modernidad coexisten en esta tierra. En los albores del siglo XX, su complejo conventual perdió parte de su huerto para dar paso a nueva calle y a un terreno de juegos.
Un rasgo distintivo que comparten siete de los templos es su fascinante camarín. En Izamal, Tabi, Uayma, Ticuch, Popolá, Yaxcabá y Dzemul se puede admirar un espacio celestial que simboliza amor y veneración a la Madre de Dios.
A través de su arquitectura se manifiesta la devoción, las tradiciones y la herencia cultural de esta zona, pese a sus transformaciones.— Carlos F. Cámara Gutiérrez
Iglesia de Uayma Joya número 14
Ubicación
A 155 kilómetros al oriente de Mérida y a 15 kilómetros al noroeste de Valladolid.
Período de construcción
El primitivo templo dataría de la segunda mitad del siglo XVI; la actual iglesia se concluyó en 1642.
Topónimo
La acepción más aceptada es “agua de la guaya o huaya”.
Característica más relevante
El recinto católico es catalogado como herencia de la arquitectura regional y del barroco yucateco, que destaca por su llamativa policromía de esencia mariana.
Fiesta patronal
A Santo Domingo de Guzmán, titular de la comunidad, se le rinde tributo con celebraciones religiosas y populares del 26 de julio al 8 de agosto.




