Jesús Medina, director huésped de la OSY, y Jonathan Rentería Valdés, del Coro de Cámara de Yucatán
Jesús Medina, director huésped de la OSY, y Jonathan Rentería Valdés, del Coro de Cámara de Yucatán

A pesar de que en cada generación nacen diversos géneros musicales, es un hecho que la música de los Beatles sigue viva en las nuevas generaciones, y tanto para la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) como para el Coro de Cámara de Yucatán de la Sedeculta, esa vigencia tiene un peso simbólico.

En palabras del director Jesús Medina, esta música llegó para quedarse, puesto que a pesar de que ha transcurrido medio siglo desde su auge, aún persiste en las “playlist” de muchas personas de todas las edades.

“Se sigue tocando, la seguimos escuchando y sobre todo nos sigue gustando”, dijo el director.

Para él, más allá del género, se trata de la calidad en la que el cuarteto de Liverpool creó su música y es este mismo factor, lo que determina que la música mantenga su popularidad. “En cada género hay música bien hecha y otra no tan bien hecha. Y sobre todo la que está bien hecha perdura”.

“Los Beatles directamente causaron el furor y la locura que en su momento fue, sino que la música era muy valiosa, bien hecha, un buen rock, que con el paso de los años, como quiera, ha sobrevivido”.

También señaló que las nuevas generaciones de músicos se han encargado de mantenerla viva.

“Si la música se deja de tocar y nadie la vuelve a hacer… pues se olvidan”, pero estaciones de radio y artistas actuales han dejado que estas canciones “sigan sonando” y no desaparezcan, aseguró el músico.

Jonathan Rentería, director del Coro de Cámara de Yucatán, compartió su visión sobre la trascendencia de la agrupación, señalando que: “ellos abarcaron muchos géneros, muchas épocas, muchos estilos… incluso hasta propio del renacimiento”. Y añadió: “De manera particular, pienso que eso los hace trascendentes porque no se centraron en un solo estilo de rock”.

Esa mezcla, dijo, lleva a las generaciones a conectar con ellos: “A muchas generaciones les gusta porque se sienten identificados”.

Aunque el programa de mañana viernes es el mismo que se presentó en junio pasado, tanto Medina como Rentería coinciden en que el cambio de sede modifica la experiencia.

Rentería explicó que el principal factor a tomar en cuenta es que será un espacio semiabierto, lo que cambia la experiencia respecto a una sala de conciertos como la del Palacio de la Música.

“Al ser un lugar abierto, tiene un poquito menos de respaldo que se dan en las paredes, en los techos. Y pues tiene que emitir de una forma un poquito más presente”, comentó.

En la misma línea, Medina señaló que este formato también implica un cambio en la magnitud del público. Mientras en junio tocaron para unas 460 personas por función, ahora esperan miles.

Y aunque la orquesta toca igual, el músico explicó que la diferencia está en la tecnología necesaria para amplificar sin perder calidad.

El repertorio incluye cuatro arreglos de cuatro diferentes arreglistas, en los que se podrán disfrutar los temas inmortales del icónico cuarteto, que han acompañado por décadas a millones de personas.

Para el director del Coro de Cámara de Yucatán, volver a participar en este programa, representa un momento especial: “siempre es una bendición, una alegría poder compartir el escenario con la orquesta sinfónica. El coro se adapta a lo que está escrito para la orquesta y se hace un instrumento más de la orquesta”.

En total, serán 25 voces las que acompañarán la música de la orquesta, entre contraltos, tenores, sopranos y barítonos.

El trabajo con los arreglos también tiene su historia. Rentería explicó que Óscar Herrera fue quien hizo la propuesta, destacando que enriquecería la instrumentalización un respaldo o un instrumento como lo es el coro. Principalmente en las melodías muy conocidas como “And i Love Her, Michelle”, “Yesterday”, “Obladi, Oblada” que son algunas de las piezas que interpretará el coro.

El director invitado coincidió en que la presencia del coro le da otro brillo a este programa, con la participación oportuna en cada uno de los popurrís, “en ciertos lugares llega y refuerza y con eso hace que la gente se acuerde de la letra y de todo. Entonces ha hecho —el coro— que estos arreglos se vuelvan muy brillantes y muy atractivos”. La preparación de los coristas para interpretar medleys largos, contempló retos. “Tenemos dos semanas ensayando, vamos haciendo notaciones que son precisas, como la pronunciación, el fraseo, las respiraciones, las diferentes armonías que se van generando”, explicó Rentería Valdés.

Algo particular dentro del programa y que es poco común en las sinfónicas es la presencia de la batería, lo que aporta un ritmo más “roquero”, cuya presencia fue por decisión del arreglista de la pieza. “Para que no perdiera un poquito el ritmo del rock”. Medina aclaró que siempre ha sido parte del programa. Ambos directores coincidieron en que la intención es que la gente simplemente disfrute. Rentería invitó al público a aprovechar la oportunidad de escuchar a la Orquesta Sinfónica y aseguró que pueden ir con la confianza de que pasarán “un momento muy agradable”. Medina se sumó a ese llamado y recordó que la música de los Beatles es “inmortal”, y que vale la pena vivirla no sólo en su formato original, sino también en esta versión sinfónica, que dijo, será una experiencia interesante y muy agradable. El concierto será mañana en el Auditorio del Gran Parque de La Plancha a las 8 de la noche. La entrada es libre y gratuita, por lo que se recomienda llegar temprano para ocupar un buen lugar.—KARLA ACOSTA CASTILLO

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