• Panorámica nevada de la ciudad Québec, capital de la provincia canadiense del mismo nombre y en su mayoría francófona. Se encuentra a dos horas y media de Montreal
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  • Un tramo de la muralla de piedra que rodea al Viejo Québec y que tiene una extensión total de 4.6 kilómetros. Se levantó en 1690 y originalmente contaba con 11 torres
  • Tres imágenes del sendero de luz y sonido Onhwa’ Lumina, que celebra la vida y los valores de la gran nación Huron-Wendat. Se visita solamente de noche
  • Sobre estas líneas y a la izquierda, dos imágenes del Viejo Québec, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La movilidad en la ciudad es fundamentalmente peatonal y los atractivos a visitar distan unos 20 minutos entre sí
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Québec es una de las ciudades más bellas que puedes visitar en cualquier estación del año. Primavera, verano, otoño o invierno, la belleza de la ciudad te enamorará desde el primer momento que recorras sus calles.

Si bien las primeras tres estaciones son las preferidas por muchos para evitar las bajas temperaturas, recorrer este “pedacito de Europa” cubierto de nieve es una experiencia que no te puedes perder.

Para muchos la barrera del idioma es una complicación, pero con los avances tecnológicos ya no tienes que preocuparte por esto. Gracias a aplicaciones de inteligencia artificial podrás comunicarte con quien sea, en el idioma que lo necesites en tiempo real, únicamente verifica que cuentes con un plan de datos en el celular para hacer uso de esta herramienta.

Una vez vencido el miedo al idioma, es importante saber los requisitos para visitar este lugar. Uno es contar con ETA (autorización electrónica de viaje). Este documento es indispensable para entrar al país de la hoja de maple. El trámite es sencillo y te lleva máximo media hora. Una vez que cumpliste con el llenado del formulario y el pago, la respuesta a tu solicitud llega en cuestión de horas, si no en minutos. Consulta en nuestro apartado especial los detalles y consejos al momento de tramitar este permiso así como las aerolíneas que tienen salida al país del Norte.

Al planear qué visitar en Québec deberás tomar en cuenta vestimenta, transporte, hospedaje y comida, entre otros factores más. Para ahorrarte tiempo, acá te decimos los puntos más relevantes que puedes visitar y armar tu propia ruta si así lo deseas.

Antes que nada, es importante que sepas que ¡no tienes que comprar ropa de invierno! En vez de invertir miles de pesos en la ropa, tienes la posibilidad de rentarla para evitar cargar en tu maleta abrigos y botas que probablemente no vas a usar de regreso en Yucatán.

En Québec existe un negocio de renta de equipo para frío pesado: Tuques et Bicycles. Antes de viajar puedes reservar el kit de ropa de invierno, que te incluye: gorro, lentes para esquiar, guantes, chamarra, pantalón, cubierta térmica tipo buff para cuello y cabeza, botas y el secador de éstas.

Puedes pasar a recogerlo directamente en la tienda o acordar que te lo lleven a tu alojamiento. Mayores informes en info@quebecfatbike.com, donde te darán todos los detalles.

Para conocer

Una vez resuelto el tema de la ropa es hora de planear el itinerario. Acá, algunas recomendaciones de sitios que puedes visitar en y a las afueras de Quebec:

Luego de hacer check-in en tu hospedaje, te recomendamos disfrutar de una caminata por el centro y, claro, de un almuerzo. El restaurante Maurice es ideal para comer luego del recorrido.

Cascada Montmorency. En verano luce espectacular y en invierno estará casi congelada. En ambas estaciones disfrutarás de la vista aérea desde un teleférico y de la Isla de Orleans.

Su mirador conecta con un puente colgante. En invierno la belleza es única: verás nieve en todo tu alrededor, el río San Lorenzo congelado y el sonido de la naturaleza.

Si quieres conocer más de este lugar visita sus perfiles en Facebook: Chutemontmorency e Instagram: chutemontmorency.

De regreso en Québec, es hora de dejar el automóvil, ya sea en el hotel o cerca del centro. Para comer te recomendamos La Buche, de platillos tradicionales.

Después, toma de nuevo el automóvil para dirigirte a Wendake, a media hora de Québec, y visitar el Hotel Museo de las Primeras Naciones, que posee habitaciones temáticas y un restaurante que te aconsejamos probar y disfrutar.

Como dato cultural, la ciudad de Québec se fundó sobre el pueblo Wendat de Stadacona, ubicado a orillas del río bajo Cap Diamant. En Wendake también podrías disfrutar de una noche en sus habitaciones adecuadas y con temática de diferentes culturas, podrás disfrutar del museo y claro, disfrutar de su restaurante con platillos típicos del lugar.

Antes de regresar a tu hotel en Québec te sugerimos una parada adicional para disfrutar del espectáculo de Onhwa’ Lumina, donde conocerás, a través de un sendero de luz y sonido, la historia de las diferentes civilizaciones que dieron vida a la ciudad, es decir, las primeras naciones. El recorrido dura lo que tú desees.

Este espectáculo celebra la vida y los valores de la gran nación Huron-Wendat. Toma en cuenta que solo se puede visitar al caer la noche.

Esta experiencia multimedia inmersiva te sumergirá en una aventura colectiva rica en emociones, conectando el mito fundador con un futuro portador y unificador.

Para otro plan te aconsejamos un recorrido por el Viejo Québec, que podrás hacer tú solo; sin embargo, vale la pena contratar a un guía turístico (hay quien habla español) para conocer la historia y el porqué de las murallas de la ciudad.

Si deseas cotizar el tour puedes mandar un correo a info@hgst.ca.

Comienza el recorrido en el majestuoso Château Frontenac. A pocos pasos podrás visitar la imponente Ciudadela, una fortaleza en forma de estrella que aún funciona como base militar y ofrece visitas guiadas que incluyen el Museo del Regimiento Real 22e y, en verano, el tradicional cambio de guardia.

Desde allí puedes continuar hacia la Basílica-Catedral Notre-Dame, un lugar sagrado lleno de historia con un interior ornamentado y una cripta que guarda los restos de varios obispos.

Descendiendo a través del funicular o a pie por las empedradas calles llegarás al encantador barrio de Petit-Champlain, con sus tiendas artesanales, cafés acogedores y murales que cuentan la historia de la ciudad.

Vale la pena tomarse el tiempo para disfrutar de cada lugar; aunque tu plan no sea de compra, seguramente algún recuerdo adquirirás. Muy cerca se encuentra la Place Royale, considerada la cuna de la civilización francesa en América del Norte, rodeada de edificios de piedra y presidida por la pequeña iglesia de Notre-Dame-des-Victoires.

No puedes dejar de caminar por las murallas de Quebec, las únicas fortificaciones aún intactas al norte de México. Desde allí se aprecian vistas espectaculares y se siente el pulso de una ciudad que ha conservado su esencia europea en pleno corazón de Canadá.

Para rematar la tarde en el Viejo Québec, visita el restaurante Bistro Hortus, que te ofrece la posibilidad de disfrutar miel directamente de las colmenas: te llevan a la mesa un panal de abejas que ellos cultivan en su techo.— Luis Uriel Zapata Noh

De un vistazo

Información

Bonjour Québec es el departamento turístico de la ciudad. En su página, el visitante puede encontrar consejos según su estilo de viaje.

Tobogán

Quienes visitan la ciudad en invierno no pueden dejar pasar la oportunidad de deslizarse en un trineo en el Au 1884. Sin duda, es una experiencia que disfrutarás al máximo sintiendo la velocidad, el hielo y el aire frío recorriendo tu cara.

Desde la barrera

Este tobogán tiene más de un siglo de existencia y siempre ha estado en la Terraza de Dufferin. Si no quieres vivir esta experiencia puedes ser testigo de cómo lo hacen los demás mientras tomas un aperitivo en la cafetería. Visita sus perfiles en Facebook e Instagram: Au1884.

Cascada

En verano, la Cascada Montmorency es el lugar favorito de los habitantes de Québec para hacer días de campo.

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