MADRID (EFE).— Frank Gehry, quien ayer falleció en California a los 96 años de edad, fue uno de los arquitectos más importantes del mundo, calificado como “arquitecto global” y reconocido por su talento innovador y sus edificios singulares con formas y materiales únicos, como el Museo Guggenheim de Bilbao.
Los premios Pritzker, considerado el Nobel de la arquitectura; Príncipe de Asturias de las Artes e Imperial Japonés son solo algunos de los galardones que reconocen a este genio.
El profesional nació en Toronto (Canadá) el 28 de febrero de 1929 con el nombre de Frank Owen Goldberg. Hijo de inmigrantes judíos —ruso y polaca—, decidió cambiar su apellido por el de Gehry en 1954.
Se trasladó con su familia en 1947 a California —se nacionalizó estadounidense— y estudió arquitectura en la Universidad del Sur de esa entidad. Tras realizar el servicio militar, recibió formación en urbanismo y planificación en la Escuela de Diseño de Harvard.
Poco después comenzó a trabajar en varios estudios de arquitectura como el de Victor Gruen Associates y el de Pereira and Luckman Associates.
En 1961 se trasladó a París, donde trabajó en el estudio de André Remonder, y es en Francia donde investigó en las obras de Le Corbusier y otros arquitectos europeos que le influyeron en sus primeros trabajos.
Regresó a Los Ángeles en 1962, abrió su propio despacho, y a partir de ese momento fue desarrollando su propio estilo y ganando reconocimiento mundial.
Gehry es uno de los más destacados representantes de la corriente “deconstructivista” de Estados Unidos. De su particular estilo destacan las formas semidescompuestas y voluminosas, en la idea de que el “edificio, una vez terminado, debe ser una obra de arte, como si fuese una escultura”.
Utilizando siempre materiales atípicos e innovadores, creó entre 1969 y 1982 dos líneas de mobiliario de cartón, “Easy Edges” y “Experimental Edges”.
Como diseñador, a mediados de la década de 1980 Gehry trabajó en sus conocidas Fish Lamps (Lámparas Pez) realizadas en colorcore, laminado de plástico traslúcido, que se convirtió en su principal inspiración para esculturas y edificios.
A comienzos de los 90 diseñó la colección de mobiliario “Bent Wood” (1989-1992), basada en el método para entretejer las tiras de las cestas.
En 1989 le llegó el máximo reconocimiento mundial de la arquitectura, el Premio Pritzker.
Considerado uno de los “diez maestros de la arquitectura moderna”, ejemplos de su deconstructivismo son su propia casa en Los Ángeles, el Museo Cabrillo Marine en San Pedro y el Museo Aeronáutico (ambos en Los Ángeles); la Facultad de Derecho de Loyola (California), el Museo de la Universidad de Minnesota y el Centro Americano en París. También, el edificio de Vitra en Basilea, el Experience Music Project (Seattle) y la sede de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles.
Realizó la ampliación de la centenaria Corcoran Gallery de Washington, el Museo de Historia de los Judíos Polacos en Varsovia, la recuperación del Parque Meyer en Lisboa y el Museo de la Biodiversidad o Biomuseo en el sector Pacífico de la entrada del Canal de Panamá (2004-2014), su primera obra en Iberoamérica.
Sin embargo, el edificio que le reportó mayor fama internacional fue el Museo Guggenheim de Bilbao (1991-1997), en el que empleó cristal, acero inoxidable, zinc y titanio, mezclados con otros autóctonos como la piedra.
Por ese majestuoso trabajo, Gehry, al que desde entonces le encantó pasear y comer en Bilbao, obtuvo diversas distinciones, como el de la fundación austríaca Friedrich Kiesler (1998) y el Premio Internacional de Diseño (1999) de la Sociedad de Ingeniería de Iluminación de Norteamérica.
En España realizó también la escultura olímpica de Barcelona, un ballenato gigante de unos treinta metros en los jardines del Hotel Arts (1992); la reforma de las bodegas del Marqués de Riscal en Elciego (Álava) en 2006 y el diseño del rascacielos futurista que domina el área de Sant Andreu-Sagrera, también en Barcelona.
Su trabajo ha sido objeto de numerosos estudios monográficos, como el documental del cineasta Sydney Pollack ‘Sketches of Frank Gehry’, presentado en 2006.
Gehry, que fue personaje de la serie de dibujos animados Los Simpsons, y un apasionado del hockey, se casó dos veces (Anita Snyder y Berta Isabel Aguilera) y fue padre de cuatro hijos.
De un vistazo
Legado arquitectónico
Algunas de las obras de Frank Gehry son el Museo de Arte Contemporáneo de París, el Aeroespacial de California, Chiat/Day en Venice (California), Museo de Arte de la Universidad de Toledo (Ohio), Centro de Artes Escénicas del Bard College (Nueva York), Walt Disney Concert Hall (Los Ángeles), la Casa Danzante de Praga de la Nationale-Nederlanden y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (Boston).



