Monseñor Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo de Yucatán (al centro), oficia misa en la iglesia de San Cristóbal con el párroco y el vicario de la comunidad, los padres Óscar Cetina Vega (izquierda) y Michael Porteville
Monseñor Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo de Yucatán (al centro), oficia misa en la iglesia de San Cristóbal con el párroco y el vicario de la comunidad, los padres Óscar Cetina Vega (izquierda) y Michael Porteville

Desde antes de las 6 de la tarde, cientos de fieles ya se encontraban en la iglesia de San Cristóbal para escuchar la misa solemne oficiada por el Arzobispo de Yucatán en honor de la Guadalupana.

En el interior del templo, los devotos se acomodaron de tal manera que el recinto terminó por llenarse por completo, lo que obligó a que algunas personas tuvieran que permanecer en el exterior y desde ahí siguieran la ceremonia eucarística.

El arzobispo Gustavo Rodríguez Vega celebró con los padres Óscar Cetina Vega y Michael Porteville, párroco y vicario, respectivamente, de San Cristóbal.

En la homilía, el prelado subrayó la dimensión universal de la celebración guadalupana al recordar que no se trata de una devoción local, sino de una fiesta que se vive en distintos países.

“Gran solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe”, expresó el Arzobispo.

Añadió que tan solo en la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México a esa hora ya se habían reportado 10 millones de visitantes, mientras que en San Cristóbal se calculaba la presencia de alrededor de 25 mil personas.

Esto, agregó, se suma a las celebraciones que se realizan en todos los estados de México y otros países.

Abordó el papel histórico de la Virgen de Guadalupe en la evangelización de los pueblos originarios y afirmó que su aparición a Juan Diego fue clave para la aceptación de la fe. “Bastó que ellos vieran la tilma de San Juan Diego para que aceptaran la fe” y “en 10 años se bautizaron 9 millones de personas”.

Hizo énfasis en que la imagen guadalupana “es todo un códice, lleno de simbolismos que los pueblos originarios sí sabían interpretar”, lo que permitió una evangelización que respetó y dialogó con las culturas existentes.

Responsabilidad

Para finalizar su mensaje, monseñor Rodríguez Vega llamó a asumir la responsabilidad que implica esta devoción en el contexto actual, al reconocer las problemáticas sociales que afronta México. “Tenemos la responsabilidad ante el mundo de dar el mejor testimonio de la Iglesia. No lo estamos dando porque en México hay muchísimas injusticias y violencia”, advirtió.

“Hace falta continuar con la construcción espiritual para que México sea una casa de paz y una casa de justicia”.— Karla Cecilia Acosta Castillo

Ceremonia Detalles

A lo largo del día se oficiaron misas en honor de la Virgen en la iglesia de San Cristóbal.

Misa episcopal

A las 6 p.m., el arzobispo monseñor Gustavo Rodríguez Vega presidió la ceremonia eucarística.

Expresiones de fe

Se vio a familias que acudieron con sus niños vestidos como Juan Diego. Durante la misa, algunos fieles encendieron veladoras. Al concluir la ceremonia, varios antorchistas se retiraron entre cantos y oraciones.

Última ceremonia

Hoy sábado se celebrará en la iglesia de San Cristóbal, a las 7 p.m., una última misa de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, al concluir la cual la venerada imagen será subida a su nicho habitual.

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