HELSINKI (EFE).— La enfermedad pulmonar de la princesa Mette-Marit de Noruega empeoró significativamente este otoño y los médicos que la tratan comenzaron a prepararla para un posible trasplante de pulmón, informó ayer la Casa Real Noruega.
“Estamos llegando al punto en el que será necesario un trasplante de pulmón y estamos llevando al cabo los preparativos necesarios para garantizar que esto sea posible cuando llegue el momento”, dijo Are Martin Holm, jefe del Departamento de Medicina Respiratoria del Hospital Universitario Rikshospitalet de Oslo, en comunicado de la Casa Real.
“Por el momento, no se ha tomado ninguna decisión sobre cuándo se incluirá a la princesa heredera en la lista de espera para un trasplante de pulmón”, añadió Holm.
La Casa Real señaló que Mette-Marit, de 52 años, necesita cada vez más un régimen de ejercicio específico, descanso y recuperación física y ha manifestado “gran interés” en seguir desempeñando sus funciones.
El programa oficial de la princesa se organizará de manera que sus actividades se adapten en la medida de lo posible a su estado de salud. “Siempre tuve la esperanza de que pudiéramos controlar la enfermedad con medicamentos y hasta ahora la evolución había sido bastante lenta. Sin embargo, últimamente ha sido más rápida de lo que tanto yo como los médicos esperábamos”, declaró Mette-Marit a la televisora noruega NRK.
De un vistazo
Diagnóstico
Mette-Marit, esposa del príncipe heredero Haakon, fue diagnosticada en 2018 con fibrosis pulmonar crónica, enfermedad que en los últimos años le ha obligado a cancelar su asistencia a varios actos de la agenda de la Casa Real noruega.
