La exclamación “¡Viva el Santo Niño de Atocha!” resonó anoche por las calles de la colonia Cortés Sarmiento durante la procesión que acompañó la imagen del Niño de Atocha rumbo a la celebración eucarística realizada en Casa Mata, como parte de las festividades anuales en honor del patrono de la comunidad.
El santuario del Niño de Atocha recibió a numerosos feligreses que acudieron a presenciar la tradicional bajada de la imagen, ceremonia que forma parte de las expresiones de fe más significativas entre los habitantes de la zona.
Al respecto, el padre párroco Gonzalo Ku Barrera señaló que esta práctica se lleva al cabo desde hace más de 50 años y tiene gran arraigo entre los devotos.
El sacerdote informó que los gremios ya comenzaron sus actividades como parte de los festejos y que consisten en la entrada y salida del templo. Son considerados parte fundamental de la celebración en honor al Santo Niño de Atocha, subrayó el padre Ku Barrera.
La bajada de la imagen, ayer, es una de las actividades más esperadas por los fieles. Se dio a conocer que en esta jornada se contó con la presencia del padre Melchor Trejo Alvarado, quien fue titular de la parroquia.
Alrededor de las 6:30 de la tarde, los custodios intensificaron sus labores en preparación al descenso de la venerada figura.
En una primera etapa, se instaló en el centro del templo un nicho temporal, conformado por un arco adornado con flores de diversos colores, el cual sirvió para el traslado de la imagen hacia Casa Mata. Minutos después del descenso, se llevó al cabo la procesión en la cual los fieles acompañaron la figura hasta su destino.
En Casa Mata, un nutrido grupo de feligreses aguardaba la llegada de la procesión. Al hacerse visible la imagen del Niño de Atocha, los asistentes entonaron cantos mientras la figura era trasladada con solemnidad hasta el altar, donde fue colocada con respeto.
Antes de dar inicio a la celebración eucarística se compartió con los presentes la historia del Niño de Atocha. Se recordó que en 1949 la imagen fue hallada en el llamado polvorín, una antigua bodega de pólvora, en manos de una mujer que estaba acompañada de su esposo, quien, de acuerdo con la tradición, había sido curado de lepra por la intercesión de la imagen. En ese momento, la pareja pedía limosna.
Asimismo, se recordó que con el paso del tiempo se inició la construcción del templo dedicado al Niño de Atocha. Se informó que monseñor Fernando Ruiz Solórzano, arzobispo de Yucatán, fue quien bendijo la primera piedra y posteriormente el templo, el 19 de julio de 1968. También se relató cómo la construcción fue mejorando de manera gradual hasta alcanzar las condiciones que presenta en la actualidad.
El padre Gonzalo Ku Barrera indicó que las festividades se iniciaron anteayer jueves y concluirán el 6 de enero próximo.
Aseguró que en estas fechas se viven tres momentos especialmente significativos: el primero será mañana domingo, cuando se realizará una vaquería al término de la misa; el segundo, el 6 de enero, con la Eucaristía que será oficiada por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, y el último, el domingo 12 de enero, con otra celebración eucarística que se llevará al cabo en el campo de la Cortés Sarmiento, donde es tradición que los asistentes acudan vestidos como el Niño de Atocha.— I.N.C.





