Hola. Un clásico de todos los años es hacer un recuento de lo que pasó en el año que dejamos atrás. Ya estamos en el año nuevo, ya pasaron las fiestas con sus excesos, disfrutamos mucho a la familia; las cenas y los recalentados se hicieron presentes y ha llegado el momento de hacer un balance de lo que hemos vivido a lo largo de 365 días.

Comenzamos a ver cuánta cantidad de alcohol hemos ingerido y nos asusta pensar que es realmente impactante. A veces ponemos en los propósitos de fin de año dejar un poco la bebida, claro, no estoy haciendo apología del alcoholismo, deberíamos pensar cómo el pobre hígado no solo recibe la ingesta de alcohol, sino, aunado a ello, la cantidad interesante de comidas grasas que a lo largo del año hemos disfrutado.

La base de la gastronomía yucateca por excelencia es el cerdo, ese animalito con un alto contenido de grasa, y si sumamos grasa animal e ingesta de alcohol el resultado es un hígado graso; si las cantidades se elevan, tanto de comida como de bebida, el riesgo se triplica.

Si le hiciéramos un reportaje al hígado éste nos diría muchas cosas que le han pasado a lo largo del año: que los dulces, que las bodas, que las reuniones del trabajo, de los primos, de los amigos; que las salidas a los antros, un cúmulo de cosas que podríamos haber evitado.

Dos cervezas equivalen a 700 mililitros de alcohol, una botella de vino a 750 ml, una copa de ron, tequila o mezcal a 80 ml (claro, con más carga alcohólica) nos encontramos, en promedio, con la friolera cantidad de 15 litros de alcohol bebidos al año. Esto es alarmante, ya que el hígado no está preparado para esa ingesta; si a ello le sumamos comer alimentos con grasas (carne de cerdo o embutidos), la capacidad hepática se va deteriorando.

¿Como evitamos el hígado graso? Trate de beber con moderación o intente bajarle a esa sabrosa cochinita, los salbutes y toda esa comida con alto contenido grasoso y condimentada para que pueda beber algo un poco menos dañino. El vino tinto, por ejemplo, es uno de los alcoholes que, además de producir placer, le aportará a su salud vitaminas, minerales y polifenoles; es excelente rejuvenecedor de la piel y su hígado estará más que feliz, ya que aporta algo muy beneficioso a su organismo.

Evite la ingesta de alcoholes destilados y ejercítese, ya que el movimiento hace que los órganos internos estén siempre trabajando de manera más saludable.

Que este recuento de los daños le haga reflexionar que hay que beber con moderación. Recuerde, dos copas de vino tinto al día le van a beneficiar siempre.

Mis mejores deseos para este año 2026 y comienza el ciclo de aquí hasta el 31 de diciembre, con los siguientes eventos: rosca de reyes, tamales de la Candelaria, pastel de cumpleaños, Semana Santa, vacaciones de verano, fiestas patrias, mucbilpollos del Día de Muertos, posadas, Navidad, el recalentado y Año Nuevo. ¡Salud y viva el vino!

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