• El presbítero Gonzalo Ku Sánchez posa junto a los fieles y sus imágenes en la iglesia del Santo Niño de Atocha, antes de iniciarse el paseo
  • Aspectos de los fieles, el mensaje del párroco y el recorrido con las imágenes del Santo Niño de Atocha, como parte de las actividades de la fiesta patronal, ayer

La fiesta del Santo Niño de Atocha, que se realiza en la parroquia dedicada al Hijo de Dios bajo esa advocación, continuó ayer con un paseo de imágenes religiosas por calles aledañas al templo, que está ubicado en la colonia Cortés Sarmiento.

Durante el recorrido participaron figuras del Santo Niño de Atocha elaboradas en madera, pasta y yeso, de distintos tamaños y antigüedades, así como esculturas en pequeñas dimensiones del Niño Dios hechas en diversos materiales, y cuadros, algunos de ellos adornados con series de luces.

Los devotos caminaron con sus imágenes durante el paseo, actividad que se está rescatando como parte de los festejos patronales.

El padre Gonzalo Ku Barrera, párroco del Santo Niño de Atocha, dirigió un mensaje a los fieles, a los que recordó la importancia de recuperar esta tradición y subrayó que lo esencial es la devoción a la infancia de Jesús. El sacerdote también participó en la caminata.

Entre los asistentes se escucharon testimonios de las gracias recibidas del Hijo de Dios bajo la advocación del Santo Niño de Atocha, conocido como Jesús Médico.

Testimonios

Tal fue el caso de Juana María Pool Cool, vecina de la colonia Lázaro Cárdenas, quien estuvo cerca de un mes en estado de coma a consecuencia de haber sufrido un accidente automovilístico en Cancún.

Relató que a su familia le informaron que solo quedaba esperar su deceso en cuestión de unas horas.

Su hermana, integrante del grupo de la Renovación Católica de la parroquia del Santo Niño de Atocha, junto con otros fieles oraron intensamente por su recuperación. Después de reponerse física y mentalmente, Juana María acudió a dar gracias al Niño de Atocha y desde hace muchos años mantiene esta devoción.

Añadió que desde que se realiza el paseo de las imágenes participa con una figura del Santo Niño de Atocha y consideró que esta actividad debería continuar en los próximos años.

A la cita también asistieron jóvenes que intervinieron por primera vez en el recorrido, entre los que se contaron las hermanas Jacqueline y Pamela Ucán Acosta, de 17 y 15 años de edad, respectivamente, vecinas de la colonia Petcanché.

Al concluir el recorrido se celebró la ceremonia eucarística. La solemnidad del Santo Niño de Atocha se conmemora el 6 de enero.

La advocación del Santo Niño de Atocha representa a Jesús en su infancia, vestido como peregrino, con sombrero de ala ancha, bastón y una canasta dotada con pan, símbolos de auxilio, consuelo y esperanza.

Esta imagen expresa la cercanía de Cristo con quienes sufren, especialmente los enfermos, los necesitados y quienes atraviesan momentos de dificultad.

El origen de la advocación del Santo Niño de Atocha se remonta a la Edad Media en España, particularmente en la localidad de Atocha, cercana a Madrid. La devoción surgió en un contexto de conflictos y cautiverio, cuando los cristianos presos confiaban en la protección del Niño Jesús, a quien se encomendaban para recibir auxilio y consuelo.

Esta iconografía reforzó la creencia de que el Niño Jesús salía por las noches a socorrer a quienes lo necesitaban, lo que fortaleció su fama como protector y proveedor. La devoción se extendió posteriormente a América con la llegada al continente de los misioneros españoles y se arraigó de manera especial en México y otros países.

En estas regiones, el Santo Niño de Atocha fue adoptado por las comunidades como símbolo de esperanza y sanación, manteniéndose como una de las advocaciones infantiles de Jesús con mayor número de devotos. — Claudia Sierra Medina

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