NUEVA YORK (EFE).— Pese a su corta vida, Jane Austen (1775-1817) dejó al morir un imperdurable legado que Grolier Club, sociedad de bibliófilos de Nueva York, explora con detalle hasta febrero de 2026.
En un rincón del Upper East Side, Grolier Club expondrá hasta el Día de San Valentín más de 100 libros, carteles, cartas y ensayos relacionados con Austen, de cuyo natalicio se cumplieron 250 años en diciembre.
La muestra está dividida en cinco períodos de 50 años cada uno, en los que el público indaga en los entresijos de la literatura de Austen y en la percepción que tenían de ella sus seguidores.
De esta forma, “Paper Jane: 250 Years of Austen” funciona como un caleidoscopio, un artilugio en el que, al girarlo, se observa en cada ocasión una cosa distinta.
“Tratamos de mostrar los aspectos más importantes de Jane Austen en cada momento y cómo la percibían sus lectores”, explica Mary Crawford, una de las curadoras y quien comparte nombre y apellido con el popular personaje de “Mansfield Park”, novela de la autora.
La exposición funciona además como una carta de amor a Austen escrita por las curadoras, pues los objetos pertenecen a sus propias colecciones. Y es que Crawford, Sandra Clark y Janine Barchas, todas socias de Grolier Club, llevan al menos cuatro décadas haciéndose con todo tipo de artículos de Austen, que a veces adquieren en los lugares más inesperados.
Es el caso de una primera edición de “Orgullo y prejuicio” publicada en Estados Unidos, un libro “pirateado” que copiaba la tercera edición de la obra lanzada en Londres y es el objeto más valioso de la muestra.
Clark revela que estuvo años buscando ese artículo, tarea en apariencia imposible que finalizó en Amazon, pues los dueños originales lo olvidaron en su casa y, tras dejarla, sus compradores lo pusieron a la venta.
Para Crawford, una de las piezas que más se le resistió fue la segunda edición de “Sensatez y sentimiento”, que encontró por sorpresa en el suelo de una librería en Tempe (Arizona). “Nadie sabía qué era”, cuenta.
A lo largo de estos años, las obras de Jane Austen han pasado por diferentes etapas: de publicarse en ediciones baratas destinadas a “lectores ordinarios” a leerse en las trincheras de guerras mundiales y venderse como “literatura para niñas”.
Antes de la Primera Guerra Mundial, Jane Austen era “adorada por la élite” y durante la contienda los soldados comenzaron a leerla ya que sus libros se enviaban al frente a través del programa War Services Library.
En la sede de Grolier Club, junto a un ejemplar expuesto que recopila “Orgullo y prejuicio” y “La abadía de Northanger”, se observa una estampa del War Services Library en la que un militar sostiene una pila de libros mientras carga en la espalda una escopeta.
En las décadas de 1950 y 1960, los lectores de Austen pasaron a ser en su mayoría mujeres, pues su literatura se promovía específicamente para este segmento, a fin de atraer “a una nueva generación de mujeres empoderadas que ya pueden ir a la universidad”.
Grolier Club también expone un fragmento de una carta que Austen envió a su hermano en 1814 en la que la escritora le cuenta sobre el futuro lanzamiento de su novela “Mansfield Park”.
Jane Austen Exposición
El Grolier Club recorre las representaciones de Jane Austen en la cultura popular.
Objetos
Hay entradas de adaptaciones teatrales, cartas de tarot temáticas, carteles de películas firmados por actores e incluso el DVD de “Clueless”, filme de 1995 basado en “Emma”.
