DZILAM GONZÁLEZ.- En un ambiente de gratitud y profunda emoción, Melesio Socorro Oxte Pech celebró con su familia sus muchos años de servicio religioso.

Con una gran celebración por sus 31 años, 2 meses y 4 días de servicio ininterrumpido dentro de la Iglesia, Melesio dejó formalmente el cargo de sacristán, función que desempeñó con entrega y fidelidad.

Aunque se retiró como sacristán, su misión dentro de la Iglesia no concluye ya que continuará sirviendo con el mismo fervor como evangelizador, mientras que su responsabilidad será asumida por un sucesor.

Durante más de tres décadas, don Melesio fue mucho más que un sacristán: fue una presencia constante, con manos siempre dispuestas y un corazón entregado al servicio de la Iglesia y de la comunidad.

Con discreción y fidelidad preparó cada celebración, cuidó cada detalle del templo y sus atrios, y acompañó innumerables momentos de fe, alegría y esperanza de las familias de Dzilam González.

Y, con profundo cariño, la comunidad le ha expresado su reconocimiento a través de gestos sencillos pero llenos de gratitud, reflejo del aprecio, respeto y amor que sembró a lo largo de tantos años de servicio.

Cada palabra, cada abrazo y cada aplauso son testimonio de una vida dedicada al bien común.

“Hoy no se despide un cargo, se honra una vocación”. Don Melesio deja una huella imborrable en la historia de nuestra población y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.

Le deseamos el mayor de los éxitos en esta nueva etapa de su vida, siendo sin duda un ejemplo de servicio y fe para todos, expresaron.