• 10 Enero 2026Imagen Homenaje a Manzanero,Lola PonceFoto Carlos De La Cruz
  • A la izquierda, la imagen de Armando Manzanero proyectada en el concierto realizado el sábado. Debajo, Francisco Céspedes
  • 10 Enero 2026Imagen Homenaje a Manzanero, Junglares con Susana Zavaleta Foto Carlos De La Cruz
  • Arriba, Susaba Sabaleta y Los Juglares cantan a Manzanero. A la derecha, la actuación de Alex y Chela Lora

Eran las ocho de la noche y con la emoción a flor de piel, la Plaza Grande se encendió con esa chispa que solo da la música cuando sabe que va a pasar algo inolvidable, y más por los artistas que tomarían parte en el concierto “Manzanero regresa a casa”, que el Ayuntamiento ofreció el sábado en el marco del Mérida Fest 2026.

Había parejas, abuelos, nietos, turistas, jóvenes y adultos jóvenes y de mediana edad que se dejaron contagiar por la música como si al escucharla volvieran a ver a un viejo amigo.

Fue Juan Pablo Manzanero, hijo del maestro, fallecido en diciembre de 2020, quien abrió la velada con “Somos novios” —en español e inglés—, y luego siguió con “Esperaré”, que el público celebró con aplausos.

Fue un concierto cargado de historias, de momentos, de declaraciones del mismo Manzanero que antecedieron a cada uno de los artistas invitados, empezando con Gina Osorno, quien interpretó “Cuando estoy contigo” y “Me vuelves loca”.

Después, en la pantalla, apareció Armando Manzanero con “Adoro” y los acordes parecieron llegar desde otro tiempo. Juan Pablo y el público se unieron a esa voz, recordando que el compositor nunca se fue del todo.

El concierto siguió tejiendo sorpresas. Juan Pablo detectó entre las primeras filas a la cantante argentina Lola Ponce, acompañada de su esposo Aarón Díaz, la invitó a subir al escenario y, sin mayor ceremonia, “Pensando en ti” sonó en la plaza.

Los Juglares llegaron después y con su particular estilo interpretaron “No sé tú”, “Flor de azahar”, “Parece que fue ayer” y “Necesito olvidar para poder vivir”. Se despidieron, pero el clamor no los dejó irse. El público quería más, y ellos respondieron con “Aires del Mayab”, poniendo, no solo a cantar a los asistentes, sino también a recitar bombas yuctecas.

Con la euforia a tope, apareció Alex Lora. La ovación fue un estruendo, un ¡boom! de bienvenida que resonó más allá de la música. Empezó con “No” (con la voz de Manzanero proyectada antes en pantalla) y siguió con “Quién da un peso por mis sueños”, acompañado por Chela Lora. La Plaza se transformó en coro gigante cuando Lora lanzó “Triste canción de amor”. Y al pedir otra, la respuesta del Lora fue “Terminal de ADO”.

La noche tomó un giro casi sobrenatural cuando la inteligencia artificial proyectó a Manzanero cantando “Somos novios” y “Voy a apagar la luz”, y decir con su inconfundible voz que era un placer haber bajado del cielo. Llegó entonces Susana Zabaleta, que con su voz potente abrió con “Huele a peligro”. Junto al Manzanero virtual entonaron “Nada personal” y “Dormir contigo”, emocionando a los asistentes. Luego, sola, pidió al público que encendiera la luz de sus teléfonos para cantar “Nos hizo falta tiempo”. Fue un mar de destellos, una constelación de voces y recuerdos. Cerró con “Piel canela”, invitando a los Juglares a acompañarla.

Finalmente, Francisco Céspedes trajo su cadencia suave con “Contigo aprendí”, “Mía” y “Por debajo de la mesa”, dejando un silencio dulce antes de que el público le pidiera, y él regalara, un breve fragmento a capela de “Vida loca”.

Cuando Juan Pablo volvió al centro y entonó “Te extraño”, pareció que tembló el aire. Era más que una canción, era el corazón abierto de un hijo cantando para todos los que un día amaron a Armando Manzanero. Y así, tras más de dos horas de música, memoria y sentimientos compartidos, todos los artistas se unieron en un solo abrazo sonoro con “Esta tarde vi llover” y “Felicidad”. Y ahí, entre aplausos, luces y voces mezcladas, Mérida confirmó que Armando Manzanero no solo regresó a casa, en realidad nunca se fue.— IVÁN CANUL EK

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