Un hilván entre la niñez y la ancianidad, entre lo que se fue y lo que permanece, así es “Ahí viene la lluvia”, libro de Elena Martínez Bolio que reúne evocaciones íntimas de la Mérida de ayer y del presente. A través de recuerdos, escenas cotidianas y emociones compartidas, se construye una obra en la que el lector puede reconocerse.
El libro, formado por dos tomos —“Ahí viene la lluvia” I y II—, se presentará pasado mañana, a las 17 horas, en el Ateneo Peninsular.
Ambas entregas pueden leerse de manera independiente y reúnen más de 40 textos entre narrativas, ensayos y crónicas.
Martínez Bolio recuerda la llegada de la lluvia como un ritual cargado de significado: jugar en los charcos de la calle 40, resguardar las mecedoras del portal, ayudar al abuelo a levantarse o sentir la lluvia como una promesa de cosecha y un motivo de abrazo. La “lluvia” del libro, aclara, es la que cada lector decida evocar.
La autora comparte que comenzó a escribir estos textos en 2010. Aproximadamente la mitad fueron publicados en un principio en su cuenta de Facebook, a sugerencia de amigas como Celia Pedrero, mientras que el resto constituyen material inédito.
Para ella, el libro no busca ser pretencioso, sino dejar constancia escrita de recuerdos que el tiempo suele diluir. La obra también se plantea como una herencia emocional, tanto para su familia como para los lectores yucatecos que rondan los setenta años de edad.
“No idealizamos el pasado, solo lo recordamos”, señala la autora, quien defiende la escritura como una forma de preservar la memoria frente a la prisa del presente.
Finalmente, Martínez Bolio afirma que el futuro no se construye solo con tecnología, sino cuidando los recuerdos y fijándolos en palabras. En la presentación del libro la acompañarán Celia Pedrero, Enrique Martín Briceño y Luciano Cedillo.
La entrada será libre y abierta a todo público.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
