• La instalación “I’ll Be Your Mirror” de Joana Vasconcelos en la sede de la Fundación Valentino-Giammetti
  • Giancarlo Giammetti abandona las instalaciones de la Fundación, al día siguiente de la muerte de su socio, colaborador y pareja Valentino

ROMA (EFE).— La muerte de Valentino Garavani, ocurrida anteayer en Roma a los 93 años, no altera la propiedad ni el rumbo creativo de la casa de moda que fundó y que vendió en 1998.

Su legado cultural, sin embargo, permanecerá vivo a través de la Fundación Valentino-Giammetti, encabezada por Giancarlo Giammetti, histórico socio y colaborador del diseñador.

Creada en 2016, la fundación tiene su sede en el antiguo atelier romano de Valentino, en la Piazza Mignanelli, y funciona como museo y espacio cultural dedicado a la moda, el arte, la educación y la filantropía.

Conocido como PM23, el recinto alberga exposiciones como “Venus”, en la cual Joana Vasconcelos reinterpreta la alta costura del creador italiano, y será además el lugar donde se instale la capilla ardiente.

Aunque la marca Valentino pertenece actualmente al fondo catarí Mayhoola for Investments, con el grupo francés Kering como accionista minoritario, la dirección creativa seguirá en manos de Alessandro Michele, junto al consejero delegado Riccardo Bellini.

El patrimonio personal de Garavani, calculado en unos 1,500 millones de euros, incluye obras de arte y residencias emblemáticas en Europa y Estados Unidos, reflejo de una vida dedicada al lujo y la estética.

El empresario italiano Giancarlo Giammetti, también compañero de vida de Valentino Garavani, recordó al fallecido diseñador como un creador que enseñó a respetar a la mujer y a entender la moda como una expresión de belleza auténtica, sin excesos ni artificios.

Ante la Fundación Valentino-Giammetti, donde ayer se terminaba de preparar la capilla ardiente que estará abierta al público hoy y mañana, Giammetti destacó que Valentino defendía una moda pensada para realzar a la mujer y no para imponer la visión del diseñador.

Subrayó además que su estética iba acompañada de una forma de vida elegante y discreta, alejada del exhibicionismo. El empresario recordó la célebre expresión “Amo la belleza, no es mi culpa” como síntesis de su filosofía vital y creativa.

Tras su muerte, la casa Valentino y su fundación reafirmaron el compromiso de preservar el legado cultural y artístico del creativo.

Se espera que la capilla ardiente sea visitada por figuras de la moda, la cultura e instituciones italianas.

La sede de la firma en la plaza Mignanelli se transformó en un espacio de homenaje espontáneo, donde ciudadanos y turistas dejaron flores y mensajes de pesar por la muerte.

A los pies de la escultura “I’ll Be Your Mirror (Seré tu espejo)”, de Joana Vasconcelos, visitantes recordaron al creador como una institución de la moda italiana, símbolo de elegancia y orgullo nacional.

Italianos y extranjeros coincidieron en destacar el estilo único de Valentino y el papel central que jugó para la identidad cultural de la capital del país.

Su legado, marcado por la elegancia atemporal y el icónico “rojo Valentino”, será despedido en la capilla ardiente, antes de que se lleve al cabo el funeral del diseñador, previsto para efectuarse el viernes.

De un vistazo

Último adiós

La capilla ardiente de Valentino se instalará en el centro cultural PM23, antes del funeral de pasado mañana. Se espera la asistencia de figuras de la moda, la cultura y de instituciones italianas.

Visión estética

Giancarlo Giammetti recordó a Valentino como un creador que respetó a la mujer, defendió la elegancia sin excesos y entendió la moda como belleza auténtica.

Espontáneo

La sede de la casa fue ayer en lugar de homenaje espontáneo.

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