• Los fieles durante el convivio que siguió a la celebración eucarística
  • Los sacerdotes Antonio Macías López, Salvador Díaz Llamas, Luis Gerardo Martínez Ortiz y Rodrigo Padrón Pérez posan con los monaguillos

La parroquia de San Pedro Apóstol en Cholul está de fiesta: anteanoche celebró el octavo aniversario de su fundación con una Eucaristía durante la cual el templo estuvo lleno de fieles.

La ceremonia fue presidida por el padre párroco Salvador Díaz Llamas, quien ofició con los sacerdotes Luis Gerardo Martínez Ortiz, Rodrigo Padrón Pérez y Antonio Macías López.

Desde el inicio, la cercanía de los sacerdotes con los fieles marcó el tono de una misa que se sintió más como un encuentro entre familia que como un acto solemne cotidiano.

Previamente a la celebración eucarística se efectuó el rezo del rosario. Aunque estaba prevista una procesión, ésta tuvo que ser cancelada debido a las condiciones climatológicas; sin embargo, esto no impidió la asistencia ni la participación de la comunidad, que acudió puntualmente para sumarse a la celebración.

Durante la homilía, el padre Salvador Díaz felicitó a los presentes por el camino recorrido en estos ocho años y recordó que el aniversario no es solo una cifra.

“Cumplir ocho años no es solo acumular tiempo, es crecer, es madurar”, expresó.

En su mensaje, destacó el crecimiento que ha tenido la parroquia, especialmente en los últimos dos años, subrayando que no se trata solamente de un mérito humano. “No por nosotros, sino por Dios y por ustedes”, señaló mientras recordaba a quienes han sido parte del proceso desde sus inicios y a sacerdotes que han dejado huella en la comunidad.

Al reflexionar sobre el Evangelio, hizo énfasis en la importancia de la unidad dentro de la vida parroquial.

“Una parroquia dividida por discordias, por incomprensiones, no podrá subsistir”, advirtió, al indicar que, al igual que una familia, la comunidad se sostiene en la comunión y el trabajo conjunto.

Entre los puntos centrales de su mensaje estuvo el llamado a evitar aquello que divide a una comunidad, como la falta de perdón, el protagonismo y el juicio entre hermanos. “Una familia que guarda deudas emocionales termina fracturándose”. Y exhortó a vivir la humildad y misericordia.

El padre Salvador también subrayó el sentido de pertenencia como una de las claves del crecimiento reciente de la parroquia. “Seamos amables unos con otros, evitemos el juicio, el chisme y la crítica”, insistió.

Antes de concluir su mensaje, recordó que la parroquia no es solo un edificio, sino una comunidad viva. “Nuestra parroquia no es un edificio de piedras, es una familia de corazones”.

Asimismo, agradeció por cada bautizo, cada Eucaristía y cada historia compartida a lo largo de estos ocho años.

La celebración concluyó con un breve mensaje de cada uno de los sacerdotes, que expresaron sus mejores deseos para la parroquia, deseando que la comunidad siga andando junto a ellos por el camino de la palabra de Dios.

Convivio

Como cierre, hubo un convivio en el que los asistentes compartieron alimentos, lo que, según el padre Salvador, reafirma el espíritu comunitario que ha caracterizado a la parroquia de San Pedro Apóstol desde su fundación.

Entre los avisos parroquiales se informó que el 8 de febrero se celebrará la misa de apertura del retiro de evangelización “Encuentro vivo, real y personal con Jesús”, que se llevará al cabo hasta el 15 de febrero. La Eucaristía será presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, a las 7 de la noche.— Karla Acosta Castillo

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