BARCELONA (EFE).— Un equipo de un centenar de profesionales del Hospital Universitario Vall d’Hebrón de Barcelona realizó el primer trasplante parcial de cara del mundo con una donante que se practicó la eutanasia y antes de morir decidió tomar esta medida.

El hospital barcelonés lo detalló ayer en una rueda de prensa en la que estaba la receptora, Carme, quien por la picadura de un insecto desarrolló una infección que provocó la muerte de células y tejidos de su cara.

“Lo que podría haber quedado en una anécdota acabó siendo una experiencia horrible para ella y todos los familiares”, indicó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de ese centro, Joan-Pere Barret.

Esta situación causó una alteración severa de sus funciones del habla, de su respiración y de su nutrición, poniendo en peligro su vida.

Carme fue al hospital para que se le realizara una intervención de urgencia con el objetivo de recibir nutrientes y se le ofreció la posibilidad del trasplante de cara.

La paciente señaló que se encuentra “bien y contenta” y agradeció al equipo médico su trabajo y a la donante y su familia su generosidad.

Todo ello sin que hubiera ninguna conexión entre la donante y la receptora, indicó por su parte el coordinador de Programas de Donación y Trasplantes de ese hospital, Alberto Sandiumenge, quien aseguró que cumplieron la ley de regulación de la eutanasia “estrictamente”.

Complicada cirugía

La cirugía del trasplante de cara es de máxima complejidad, puede durar hasta 24 horas y requiere experiencia y recursos asistenciales de laboratorio.

Se trasplantan piel, tejido adiposo, nervios periféricos, musculatura facial y hueso de la cara, con estructuras que son pequeñas y con una disposición tridimensional compleja.

Solo se han realizado 54 trasplantes de cara en el mundo y hay una veintena de centros trasplantadores, entre ellos el Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona.

Este hospital público, referente en España, apuesta por la investigación y la innovación aplicadas a la asistencia clínica. Cuenta con 11.000 profesionales y tiene en marcha 92 grupos de investigación y 1.377 ensayos clínicos activos, según datos de su página web.

De un vistazo

Requisitos

El donante y el receptor de un trasplante facial deben compartir género y grupo sanguíneo, y presentar unas medidas antropométricas de la cabeza semejantes.

Planificación

Contar con una donante de rostro que se practicó la eutanasia permitió a los médicos planificar en tercera dimensión la intervención tanto de la paciente como de la donante.

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