NUEVA YORK (HealthDay News).— Los nietos son una bendición en más de un sentido para las personas mayores, según nuevo estudio.
Ser abuelo es bueno para el envejecimiento cerebral y podría servir como un amortiguador frente al deterioro cognitivo, de acuerdo con los resultados publicados en “Psychology and Aging”.
Investigadores encontraron que los mayores que cuidan a sus nietos obtienen mejores resultados en pruebas de memoria y lenguaje.
Este efecto es más pronunciado entre las abuelas, que vieron menos disminución en las pruebas cognitivas si cuidaban de nietos.
No parecía importar cuántas veces los abuelos cuidaran de los nietos. En general, cualquier abuelo que haya brindado cuidados en cualquier momento del último año se benefició.
“Lo que más nos llamó la atención fue que ser abuelo cuidador parecía importar más para el funcionamiento cognitivo que la frecuencia con la que los abuelos cuidaban o qué hacían exactamente con sus nietos”, dice la investigadora principal Flavia Chereches, doctoranda en Psicología en la Universidad de Tilburg, en los Países Bajos.
Para el estudio, los investigadores analizaron datos de casi 2,900 abuelos que participaron en un estudio a largo plazo en inglés sobre el envejecimiento. Los participantes, con edad promedio de 67 años, respondieron preguntas de la encuesta y realizaron pruebas cerebrales en tres ocasiones entre 2016 y 2022.
La encuesta preguntaba si habían cuidado de un nieto en algún momento del último año. También les preguntaron con qué frecuencia les proporcionaban cuidado y qué solían hacer con su nieto.
“Muchos abuelos ofrecen cuidados regulares a sus nietos, un cuidado que apoya a las familias y a la sociedad en general”, recuerda Chereches. “Sin embargo, una cuestión abierta es si cuidar a los nietos también puede beneficiar a los propios abuelos”.
Previene el envejecimiento cerebral
Los resultados mostraron que cuidar de un nieto era beneficioso para prevenir el envejecimiento cerebral, independientemente de la frecuencia con que se hiciera.
Algunas actividades parecían aportar un ligero beneficio cerebral mayor. Por ejemplo, dedicar más tiempo a actividades de ocio y una ayuda más frecuente con las tareas escolares parecían mejorar las habilidades verbales y de memoria.
Del mismo modo, los abuelos que preparaban regularmente las comidas para sus nietos o los llevaban al colegio tendían a tener mejor fluidez verbal.
“Se necesita más investigación para replicar estos hallazgos, sin embargo, si hay beneficios asociados al cuidado de los abuelos puede que no dependan de la frecuencia con la que se preste el cuidado, ni de las actividades específicas realizadas con los nietos, sino más bien de la experiencia más amplia de estar involucrado en el cuidado”, señala Chereches.
Añade que también se debería realizar más trabajo para explorar si la dinámica familiar podría influir en los posibles beneficios cerebrales.
“Proporcionar cuidado voluntario, dentro de un entorno familiar de apoyo, puede tener efectos diferentes para los abuelos que cuidar en un entorno más estresante en el que se sienten sin apoyo o sienten que el cuidado no es voluntario o una carga”, subraya.
