“San Francisco de Asís fue un llamado del Señor para la Iglesia de su tiempo y de todos los tiempos”, afirmó anoche el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, durante la misa de apertura del Año Jubilar Franciscano, celebrada en la parroquia dedicada al santo, que se ubica en la colonia Delio Moreno.
El prelado recordó que se trata de un nuevo Año Jubilar debido a que se cumplen 800 años del tránsito de san Francisco de Asís, a quien se refirió como el “gran pobrecillo de Asís”, figura central de la espiritualidad cristiana y ejemplo permanente para la Iglesia.
Durante su homilía, destacó que san Francisco de Asís provenía de una familia con buena posición económica, ya que su padre era propietario de una fábrica de telas, considerada en su tiempo una gran industria. Sin embargo, subrayó que el santo renunció a todo, incluso a la ropa que llevaba puesta, la cual devolvió a su padre, para irse a vivir entre los pobres, decisión que lo convirtió en un referente de la pobreza evangélica.
En ese contexto, el Arzobispo exhortó a los fieles a vivir con pobreza de espíritu y recordó que esta forma de existencia también fue asumida por Juan el Bautista, quien anunció la llegada del Mesías. Señaló que Juan vestía piel de camello y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre, como signo de desapego y entrega total a su misión.
Asimismo, subrayó que la mayor expresión de pobreza fue la de Jesucristo, quien dejó su condición divina para hacerse hombre como nosotros, excepto en el pecado. “No hay comparación”, aclaró, y añadió que todos los creyentes están llamados a vivir a semejanza de Jesús.
El Arzobispo reiteró que san Francisco de Asís enseñó que Dios está presente en la naturaleza y recordó su visión fraterna del mundo creado, al referirse al “hermano sol, la hermana luna y la hermana tierra”, pues para él toda la creación era considerada un hermano o una hermana.
En su reflexión, el prelado afirmó que es urgente trabajar por este mundo afectado por la contaminación y el deterioro ambiental, retomando el mensaje franciscano de respeto y cuidado de la creación.
Al inicio de la celebración eucarística, el padre Francisco Mukul Domínguez, párroco de San Francisco de Asís, dio lectura al decreto del Año Jubilar Franciscano y explicó a los asistentes las condiciones necesarias para obtener la indulgencia plenaria.
En la misa también participó el presbítero José María Tzab Tut, vicario de dicha parroquia.
Previamente a la celebración, la comunidad realizó una peregrinación desde el campo deportivo de la colonia Dolores Otero hasta la iglesia parroquial, como parte de las actividades de apertura del Año Jubilar.
El sacerdote informó que a lo largo del año se llevarán al cabo diversas actividades conmemorativas en el marco del Año Jubilar Franciscano, dirigidas a fortalecer la vida espiritual y comunitaria de los fieles, y que se informarán en su momento.— Claudia Ivonne Sierra Medina


