TOKIO (EFE).— El gobierno japonés dio el visto bueno a la comercialización de los primeros medicamentos basados en células madre pluripotentes inducidas, las denominadas células iPS, para tratar la enfermedad de Parkinson y afecciones cardíacas graves.
El ministro de Sanidad, Trabajo y Bienestar, Kenichiro Ueno, confirmó la aprobación ayer en una rueda de prensa tras una reunión gubernamental, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Jiji Press.
La aprobación llega después de que un panel de expertos del ministerio recomendara, a mediados de febrero, avanzar con el proceso para aprobar provisionalmente los fármacos.
Se trata de la primera ocasión que un país aprueba la comercialización de tratamientos basados en las células iPS, dos décadas después de iniciarse su desarrollo por Shinya Yamanaka, profesor de la Universidad de Kioto y uno de los galardonados con el Premio Nobel de Medicina de 2012 justamente por este avance.
Los medicamentos en cuestión son el Reheart, utilizado para tratar la miocardiopatía isquémica, una enfermedad grave en la que el músculo cardíaco se debilita, dilata o no funciona adecuadamente debido a una reducción crónica del flujo sanguíneo rico en oxígeno, y el Amshepri, para pacientes con párkinson.
Según explicaron las autoridades japonesas, la aprobación es condicional y por tiempo limitado, y las empresas que producen los fármacos tendrán que solicitar la aprobación continua en un plazo de siete años, de cara a obtener la autorización convencional definitiva.
Las células iPS se derivan de tejido adulto, a diferencia de las células madre embrionarias humanas, que se obtienen de embriones.
El Amshepri, desarrollado por la farmacéutica Sumitomo Pharma, se produce mediante el cultivo de células iPS que se convierten en células nerviosas que secretan dopamina para inyectarse en el cerebro de pacientes con párkinson, una enfermedad causada por la pérdida de células productoras de la sustancia.
Reheart son unas láminas de células miocárdicas, obra de Cuorips, que se aplican a la superficie del corazón del paciente y secretan unos nutrientes que ayudan al órgano muscular a recuperarse, de acuerdo con la empresa de tratamientos médicos.
