E arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, flanqueado por los sacerdotes Edwin Omar Nicolás Koyoc y Juan Hoil Ucán durante la misa de fin de curso, anteanoche
E arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, flanqueado por los sacerdotes Edwin Omar Nicolás Koyoc y Juan Hoil Ucán durante la misa de fin de curso, anteanoche

“La formación cristiana debe ser constante, continua e interminable, ya que conforme se profundiza en los misterios de la fe se descubren nuevos aspectos”, afirmó el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, durante la misa de fin de curso de la Escuela de Teología Benedicto XVI, de la parroquia La Transfiguración del Señor.

“Cómo quisiera yo que todos los católicos se formaran en la fe, que profundizaran en ella”, expresó el prelado durante la Eucaristía, celebrada anteanoche.

El Arzobispo comparó la falta de formación con quedarse únicamente con estudios básicos, al señalar que muchas personas conservan solamente los conocimientos adquiridos al prepararse a la Primera Comunión, los cuales en su mayoría se olvidan con el tiempo.

Reiteró que la formación cristiana debe mantenerse de manera permanente, pues la fe que proclama la Iglesia constituye un tesoro inmenso que puede cultivarse continuamente. Sin embargo, subrayó que el propósito de este conocimiento es fundamental, ya que no se trata solo de adquirir saber por erudición o de obtener un reconocimiento académico.

“El que estudia las cosas de la fe debería sentirse cada vez más comprometido con la verdadera sabiduría”, señaló.

Añadió que una persona puede poseer sabiduría aun sin estudios formales, siempre que permanezca unida al Señor de corazón. Como ejemplo, citó el pasaje de una mujer acusada injustamente por dos ancianos considerados sabios, quienes la señalaron por no ceder a sus deseos.

Explicó que, pese a la autoridad de estos hombres, un joven que recibió el espíritu de Dios tuvo la sabiduría y el valor para enfrentar a la multitud, desenmascarar la acusación y demostrar la inocencia de la mujer. Con ello, dijo, se evidencia que la sabiduría divina no depende únicamente del estudio, sino de la unión con Dios.

Monseñor Gustavo Rodríguez también recordó el pasaje evangélico de la mujer sorprendida en adulterio, llevada ante Jesucristo con la intención de ponerlo a prueba. Señaló que Jesús no negó la ley de Moisés, sino que respondió con sabiduría al decir: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, evitando así tanto la condena injusta como la negación de la ley.

Cierre de estudios

Estas reflexiones formaron parte de la celebración con la que concluyeron sus estudios los alumnos de primero y segundo grados de la Escuela de Teología Benedicto XVI, institución que se inició en 2024 con un programa de nivel universitario y una duración de cuatro años, al que se han incorporado integrantes de varias comunidades parroquiales.

Anteayer, 31 alumnos concluyeron el primer grado y 30 el segundo. Los estudiantes de primer año realizaron su profesión de fe, mientras que los de segundo recibieron la palabra de Dios.

La Eucaristía fue concelebrada por el prelado con los presbíteros Juan Hoil Ucán, párroco y director de la Escuela de Teología, y Edwin Omar Nicolás Koyoc, vicario.

El padre Juan Hoil Ucán recordó que la escuela se inició hace dos años como un proyecto parroquial en La Transfiguración del Señor, con el objetivo de que se consolidara como una iniciativa diocesana.

Explicó que en 2024 el proyecto estuvo dirigido principalmente a agentes parroquiales, pero para el segundo año aumentó el interés, debido a la limitada oferta de espacios para la formación teológica profunda de laicos en Mérida.

El proyecto fue presentado al Arzobispo con la intención de convertirlo en un programa diocesano, por lo que se abrió la convocatoria a parroquias de distintas zonas de la ciudad, incluyendo del Norte, Oriente y Poniente.

También invitó a los agentes laicos de la diócesis a inscribirse en la Escuela de Teología Benedicto XVI, cuyas clases son los lunes de manera presencial.

Por su parte, Omar Magaña Castillo, quien es el encargado de la escuela, informó que actualmente concluye el segundo año del programa académico. Señaló que el próximo curso arrancará el 13 de abril.

Las inscripciones ya se encuentran abiertas y hasta el momento se cuenta con 43 personas preinscritas, provenientes de 16 parroquias. Las personas interesadas pueden comunicarse al número telefónico 9834-73-47-04 para obtener más información al respecto.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

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