MADRID (EFE).— Hace unos 252 millones de años, la Tierra atravesó la mayor extinción masiva conocida, el evento del Pérmico-Triásico, en el que desapareció la mayoría de las especies.
Sin embargo, algunas plantas primitivas lograron sobrevivir mediante adaptaciones clave en su fisiología, particularmente en el proceso de fotosíntesis.
Un estudio internacional liderado por la Universidad de Leeds, y publicado en “Nature Ecology and Evolution”, analiza cómo las licofitas, un tipo de planta antigua, lograron superar la llamada “Gran mortandad”. Este período estuvo marcado por un aumento extremo de la temperatura global que devastó ecosistemas completos.
Antes de este evento, la vegetación terrestre estaba dominada por bosques de plantas leñosas con semillas. Tras la crisis climática, estos bosques colapsaron y fueron reemplazados por plantas más pequeñas, como las licofitas, que se reproducen mediante esporas y presentan notable resistencia.
Los investigadores descubrieron que estas plantas adaptaron su metabolismo para sobrevivir en condiciones extremas. En lugar de abrir sus estomas durante el día, lo hacían por la noche, almacenando dióxido de carbono en forma de ácido para utilizarlo posteriormente en la fotosíntesis.
Este mecanismo, conocido como metabolismo ácido de las crasuláceas (CAM), permitió a las licofitas conservar agua y tolerar altas temperaturas. Según el estudio, estas plantas podrían haber sido las primeras en desarrollar esta innovación biológica. Además, esta adaptación no solo favoreció su supervivencia, sino que también contribuyó a estabilizar el clima. Al capturar carbono de la atmósfera, ayudaron a mantener activa la biosfera en un planeta profundamente alterado por el calentamiento global.
El autor principal del estudio, Zhen Xu, señaló que “nuestros resultados sugieren que, bajo un calentamiento futuro, las plantas con rasgos de fotosíntesis CAM podrían volverse mucho más importantes”, y destacó la relevancia de este mecanismo en escenarios actuales de cambio climático.
Para comprender estos procesos, los científicos analizaron fósiles y compararon firmas de isótopos de carbono en plantas que crecen en el sur de China. Esto permitió identificar diferencias claras en el funcionamiento de las licofitas en el período de extinción.
Asimismo, al cruzar datos fósiles con modelos climáticos, el equipo determinó que estas plantas sobrevivieron en zonas donde la temperatura superficial superaba los 50 grados Celsius, evidencia de extraordinaria capacidad de adaptación.
El coautor Benjamin Mills afirmó que estudiar estas estrategias del pasado “nos ayuda a anticipar cómo podría reorganizarse la vegetación en el futuro” y cómo esto podría “alterar el funcionamiento de todo el sistema terrestre”.
No obstante, algunos expertos, como Jennifer McElwain y William Matthaeus, advierten que los modelos actuales podrían ser insuficientes. Señalan que es necesario basarlos en datos fósiles reales, ya que usar únicamente plantas modernas podría distorsionar la comprensión de los ecosistemas antiguos.
De un vistazo
Fotosíntesis CAM
Es una forma especial de fotosíntesis en la cual las plantas capturan el dióxido de carbono por la noche, lo almacenan y lo usan durante el día para sobrevivir mejor.
Licofitas resistentes
Son plantas antiguas que no tienen flores ni semillas, pero lograron adaptarse a condiciones extremas, sobreviviendo al calor intenso gracias a cambios en su funcionamiento interno.


